El ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, ha asegurado sentirse "tranquilo" y "bien" a su llegada al Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid, donde está citado para declarar por una presunta agresión sexual contra una agente que estaba a sus órdenes.
González ha accedido a las dependencias judiciales poco antes de las 10.00 horas en un furgón negro con los cristales tintados, en el que también viajaba su abogado. Tanto el exDAO como la mujer que le ha denunciado están citados a comparecer ante el juez a las 10.30 horas.
El representante legal de la denunciante, Jorge Piedrafita, ha llegado a los juzgados alrededor de las 9.40 horas, aunque lo ha hecho sin la presencia de su clienta. Fuentes jurídicas consultadas por Europa Press han explicado que la agente ha entrado al edificio por un acceso secundario para preservar su identidad y evitar ser reconocida.
González presentó su dimisión como número dos operativo de la Policía Nacional tras conocer que el magistrado había admitido a trámite la denuncia interpuesta por la agente y había acordado citarle como querellado para que prestara declaración.
Relación previa y denuncia por agresión sexual
En un auto, el juez señalaba que los hechos descritos en la querella "hacen presumir la posible existencia de delitos de agresiones sexuales", después de que el abogado de la mujer incluyera también en su escrito posibles delitos de coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos, todo ello con la agravante de abuso de superioridad.
La denunciante, policía subordinada de González, mantuvo "en el pasado una relación de afectividad" con el exDAO que "estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta" debido al cargo que éste ocupaba, según se recoge en la querella presentada ante el juzgado.
"Esta situación de subordinación institucional fue sistemáticamente instrumentalizada por el querellado para generar y mantener una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica sobre la víctima, quien en múltiples ocasiones manifestó su voluntad inequívoca de finalizar la relación, viéndose impedida para materializar efectivamente dicha decisión", señaló el escrito.
De acuerdo con la querella, la relación concluyó "por decisión unilateral" de la agente, una "circunstancia" que González "no aceptó", lo que habría dado lugar "a partir de entonces" a "una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado que culminó con los gravísimos hechos" ahora investigados.
Según el relato de la denunciante, esos hechos se habrían producido el 23 de abril de 2025, cuando la agente se encontraba desempeñando "servicio activo ordinario en la comisaría de Coslada". A partir del mediodía, siempre según la querella, comenzó a recibir "múltiples llamadas telefónicas" de González "requiriendo su presencia de forma inmediata y perentoria".