El expresidente de Renfe, Isaías Táboas, ha declarado este miércoles ante el Tribunal Supremo que el exasesor ministerial Koldo García le hizo llegar el currículum de Claudia Montes, quien ha manifestado que fue amiga de José Luis Ábalos y que terminó siendo contratada por Logirail, filial de la operadora ferroviaria. Ha precisado que se limitó a reenviar esa documentación al departamento de Recursos Humanos, sin intervenir de forma adicional.
Compareciendo como testigo en el juicio contra el exministro, el propio Koldo y el empresario Víctor de Aldama, Táboas ha explicado que, tras recibir el currículum de Montes, siguió “el proceso normal” que aplicaba en estos casos.
“Si recibía uno, lo enviaba a Recursos Humanos de Renfe para que valorasen si nos podía ser útil. Y en este caso, debí hacer lo mismo. Simplemente, el trámite habitual de enviar a Recursos Humanos, para ver si podía ser útil para la empresa”, ha detallado durante su intervención.
Al ser interrogado por el fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón, sobre si realizó alguna gestión específica con ese currículum, Táboas ha respondido que no recuerda haber hecho “ninguna” y ha insistido en que “nunca” llegó a tener trato directo con Montes.
El exresponsable de Renfe ha rechazado asimismo que existiera una relación especial con Koldo, quien era consejero de la empresa pública, y ha apuntado que ni siquiera coincidían en las reuniones del consejo porque el entonces asesor de Ábalos “normalmente se conectaba telemáticamente”.
Ha añadido que su contacto con él se limitaba a encuentros puntuales: “De verlo, cuando yo iba al Ministerio de Transportes, porque estaba allí, saludarnos y en algún desplazamiento, pues de alguna inauguración o algo así, porque estaba por ahí, pero no teníamos un contacto estrecho”.
Táboas ha señalado igualmente que, en febrero de 2020, Koldo volvió a llamarle porque Montes afrontaba un conflicto laboral en Logirail.
“Me dijo que había un lío, un conflicto con una persona, y que me interesase. Me interesé. Pregunté, supongo que a través de Recursos Humanos de Renfe, para averiguar qué pasaba y lo que me dijeron fue que el problema se había solucionado. Y así se lo comuniqué”, ha relatado ante el tribunal.
Por último, ha remarcado que Logirail no estaba entre sus principales focos de atención dentro del grupo ferroviario: “Hacía unos trabajos muy determinados en aquel momento, para maniobras, para mercancías, y no era un tema que a mí me interesase mucho”.