El Gobierno ha comunicado este lunes que pondrá en marcha la creación de 500 nuevas plazas de jueces a lo largo de este año, con el objetivo principal de reforzar los tribunales de instancia, además de otros órganos como las audiencias provinciales, los tribunales superiores de justicia, la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo.
Según ha informado el Ministerio de Justicia en una nota de prensa difundida y recogida por Europa Press, se destaca que “se trata de la mayor creación de plazas judiciales en un solo año” en la historia judicial de España y que supone “un hito más en la ambiciosa transformación impulsada”, orientada a lograr “un servicio público más ágil, eficiente y cercano”, por el departamento que encabeza Félix Bolaños.
El Ministerio subraya que la incorporación de este medio millar de plazas en un solo ejercicio constituye “una cifra superior a la suma de las creadas durante la última década” y que ha sido posible gracias a la Ley de Eficiencia del Servicio Público de Justicia.
Dicha norma establece un “nuevo modelo organizativo más moderno y eficiente” al suprimir los tradicionales juzgados integrados por un único juez y su equipo de funcionarios, sustituyéndolos por tribunales de instancia, órganos colegiados compuestos por varios jueces que comparten una única oficina judicial de apoyo técnico.
MÁS DE LA MITAD PARA LOS TRIBUNALES DE INSTANCIA
Justicia ha señalado que este nuevo modelo hace posible crear una plaza judicial sin tener que constituir un juzgado completo y con un coste aproximado de 100.000 euros, frente al modelo anterior en el que la puesta en marcha de un juzgado tradicional “costaba alrededor de 500.000 euros”.
“En total, la creación de las 500 unidades judiciales proyectadas para este año tendrá un coste de 55,7 millones de euros. Con el modelo anterior hubiese sido de 260 millones”, ha explicado el Ministerio, remarcando que, con esta medida, “la actual planta judicial, que cuenta con 5.876 plazas, crecerá un 8,5% en un solo año”.
El departamento ha detallado que, de las 500 nuevas plazas, 363 se destinarán a tribunales de instancia, dos al Tribunal Central de Instancia y 85 a órganos colegiados, distribuidas entre las audiencias provinciales (71), los tribunales superiores de Justicia (7), la Audiencia Nacional (4) y el Tribunal Supremo (3).
Las 50 plazas restantes serán de adscripción territorial, vinculadas a un ámbito geográfico concreto, pero con la posibilidad de ser desplazadas en función de la evolución de la carga de trabajo en los distintos órganos judiciales, según ha precisado Justicia.