Joseba García, hermano del exasesor ministerial Koldo García, declaró este martes ante el Tribunal Supremo en el juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas, donde reconoció que acudió en dos ocasiones a la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid para recoger sobres con dinero y que viajó a República Dominicana para recoger un sobre con documentación por encargo de Víctor de Aldama.
“Yo solamente he estado allí dos veces que recuerde y las dos para eso, no he vuelto nunca más”, afirmó en su testifical al ser cuestionado sobre si había recogido dinero en Ferraz. Lo hizo respondiendo a su abogada --que también ejerce la defensa de Koldo García--, después de haberse negado a contestar previamente a las acusaciones, alegando que figura como investigado en otra causa en la Audiencia Nacional.
En concreto, el hermano de Koldo respondió con un “sí” cuando su letrada le preguntó si había acudido a la sede del Partido Socialista en Ferraz a recoger “algún sobre con dinero en metálico para su hermano, para Patricia --en referencia a Patricia Uriz, su expareja-- o para alguien de su entorno”.
Según relató, a su llegada a Ferraz siempre le solicitaban el DNI para identificarle en el acceso. “Ellos me decían dónde tenía que subir, no me acuerdo de la planta; subo y ella me dice: 'toma, aquí tienes el dinero”, explicó, apuntando que la persona que le entregaba el sobre podría llamarse Celia.
Joseba García admitió igualmente que conocía la “mecánica habitual” de su hermano en la etapa en la que fue asesor de Ábalos, consistente en manejar tres sobres distintos “atendiendo a si los gastos eran del PSOE, del Ministerio o gastos personales”. “Sí, era una manera de llevar su contabilidad o su control”, señaló.
Viajes a República Dominicana y favores a la expareja de Ábalos
El hermano del exasesor de Ábalos explicó que aceptó cumplir el encargo de Víctor de Aldama de desplazarse a Punta Cana aprovechando que ya tenía billetes para Santo Domingo, una petición que, según dijo, le llegó a través de Koldo. Enlazó estos dos desplazamientos a República Dominicana con su interés en un negocio vinculado a la pitaya y con una relación sentimental con una mujer, negando que tuviesen relación con entregas de dinero. “Era coger unos documentos que les hacían falta a ellos aquí y volver, ya está”, declaró.
En este contexto, aseguró que su trato con Aldama incluyó la entrega de 400 euros de su propio bolsillo a Jéssica Rodríguez, expareja de Ábalos, siguiendo una instrucción de su hermano. “Fueron 400 euros en un viaje; yo se los di y ya está, no pasa nada”, relató, añadiendo que también ayudó a Rodríguez a cumplimentar los partes de trabajo en la empresa pública Ineco --dependiente del Ministerio de Transportes--, donde ambos trabajaban.
Sobre Jéssica Rodríguez, precisó: “La conozco una vez en Ineco, ni la contraté ni solicité contratación ni la conocía de nada. No he sido su jefe, ni siquiera su superior, era un compañero de trabajo”, aunque reconoció que con el tiempo entablaron amistad. “Un amigo sí hace favores personales: tenía las llaves de su casa cuando se iba de viaje y cuidaba a su gato”, añadió.
Entre esos “favores” que dijo haber realizado, mencionó que llegó a abonar dos mensualidades del alquiler del piso en Madrid en el que ella residía. “Me llamó mi hermano y me pide que, por favor, lo haga, y yo lo hago”, explicó a preguntas de su abogada, subrayando que en ese momento la relación entre el exministro y Rodríguez ya había concluido.
También, por indicación de Koldo, afirmó que se desplazó desde Benidorm a Valencia para entregar un sobre a Ábalos. Interrogado por el abogado del exministro, concretó que ese sobre fue abierto por agentes de la Guardia Civil que lo interceptaron durante el trayecto en coche. “Me pasaron a la parte trasera de un furgón y nunca estoy presente cuando están registrado”, relató, añadiendo que, al regresar, observó el sobre en la parte trasera del vehículo “medio abierto”.
Rechaza un incremento patrimonial ilícito y explica sus movimientos de dinero
Dentro de ese conjunto de favores, Joseba García defendió que asumiera una transferencia de 12.200 euros destinada a pagar una “factura de la liquidación del régimen económico matrimonial” de Ábalos tras su separación, en un contexto en el que, según le trasladó el hijo del exministro, éste “estaba a palos” con su exmujer y carecía de liquidez.
El hermano del exasesor de Ábalos negó, a preguntas de su defensa, la tesis de la Unidad Central Operativa (UCO) que le atribuye un incremento patrimonial injustificado al disponer de 224.000 euros en efectivo, supuestamente vinculado a los contratos de mascarillas durante la pandemia o a su papel como presunto testaferro de Koldo. “Todo mi patrimonio está reflejado en mis declaraciones de la renta, se refleja hasta el último duro”, sostuvo, aludiendo a las liquidaciones derivadas de su separación matrimonial, a la compra de una vivienda de 140.000 euros --con el 80% financiado mediante hipoteca-- y a operaciones de compra-venta de un coche y varias motos.
Precisamente una de esas adquisiciones fue, según explicó, el origen de su trato con Aldama, con quien llegó a hablar en torno a ocho veces a raíz de la compra de un Volkswagen Passat. “Fue la peor compra que he hecho en mi vida; tuve que deshacerme de ese vehículo como chatarra”, afirmó.
Un socio de Aldama se acoge a su derecho a no declarar
Tras la declaración de Víctor Ábalos, hijo del exministro, compareció como testigo Ignacio Díaz Tapia, uno de los socios de Aldama, quien se acogió a su derecho a no declarar por su condición de investigado en el “caso Koldo” que instruye la Audiencia Nacional.
El presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, le recordó que, “como imputado, no tiene obligación de declarar o de confesarse culpable”, aunque le “instó” a hacerlo. Acompañado de su abogado, Díaz Tapia adelantó antes de que comenzaran las preguntas que no iba a responder, y finalmente mantuvo esa postura. Únicamente manifestó que la única ocasión en la que estuvo en el Ministerio de Transportes “fue para acompañar a un equipo médico para hacer unas pruebas médicas”.