El hijo menor de Juana Rivas prestará declaración este jueves en Italia en el marco de un procedimiento judicial distinto al que se sigue actualmente contra su padre, el italiano Francesco Arcuri, investigado por un presunto maltrato físico y psicológico a sus hijos, según han indicado a Europa Press fuentes conocedoras del caso.
Esta comparecencia se deriva de una denuncia presentada hace unos meses por el equipo legal de Juana Rivas, en la que señalan a Arcuri por supuestamente haber bloqueado la comunicación del niño con su madre y con su hermano mayor desde el 25 de julio del año pasado.
Esa es la fecha en la que el menor regresó a Italia con su progenitor tras un intenso intercambio de actuaciones judiciales entre ambas partes, después de que la madre no respetara el plazo de retorno fijado por la justicia italiana tras pasar las vacaciones de Navidad con ella en España.
Desde la representación de Rivas denuncian que el niño permanece “incomunicado” desde entonces, al no poder mantener contacto con ningún familiar, y piden que esta nueva declaración del pequeño, que vive con su padre en el país alpino, vaya acompañada de alguna medida de protección que le permita hablar sin “miedo”.
El juicio contra Francesco Arcuri por presunto maltrato físico y psicológico a sus hijos continuó el pasado 26 de marzo con una nueva vista en el Tribunal Penal de Cagliari, en la que comparecieron como testigos dos psicólogas y una enfermera propuestas por la Fiscalía.
Una de las psicólogas explicó que el hijo menor, Daniel, le ofreció relatos contradictorios y llegó a retractarse en un momento de las acusaciones que había formulado contra su padre por supuestos malos tratos.
Sin embargo, esta profesional precisó que no dispone de elementos que le permitan discernir qué parte de lo que le contó el menor era cierta o falsa, añadiendo que hay detalles de aquella época que ya no recuerda, según detallaron a Europa Press fuentes del procedimiento.
La otra psicóloga fue la encargada de atender al hijo mayor, Gabriel, por orden del juzgado durante el tiempo que permaneció allí, y ha otorgado “total credibilidad” a los episodios descritos por el joven sobre presuntos maltratos físicos y psicológicos sufridos a manos de su progenitor.
El tercer testimonio correspondió a una enfermera que aseguró haber sido amenazada por Arcuri durante un ingreso hospitalario de los niños en Cagliari y que se vio obligada a requerir la intervención de los guardas de seguridad ante la “agresividad” que supuestamente mostró el italiano.
La fase testifical propuesta por la Fiscalía se inició el pasado 26 de febrero con las declaraciones de Juana Rivas y de su hijo mayor, ya mayor de edad y residente en España.
Relato del hijo mayor ante el tribunal
Según consta en su declaración, a la que ha tenido acceso Europa Press, el joven Gabriel relató distintos momentos en los que su padre presuntamente le golpeó la cabeza “contra un bordillo o una escalera” o “contra un mueble detrás de la cama”.
También habla de amenazas o de supuestos agarrones por el cuello: “Situaciones en las que, al ser una persona pequeña y vulnerable, crees que tu vida puede acabar ahí”, expuso ante el tribunal.
Asimismo, describió episodios similares dirigidos contra su hermano pequeño, situaciones en las que, según dijo, le sujetaba de una pierna “o lo arrastraba por las escaleras y todos los peldaños le golpeaban en la espalda y en la cabeza y Daniel se quedaba llorando, sin poder hacer nada, llorando en el suelo”.
Procedimientos abiertos en España
En España, el Juzgado de Instrucción n.º 4 de Granada mantiene abierta una causa contra Juana Rivas por una presunta sustracción de menores, a raíz de la denuncia presentada por su expareja después de que el hijo pequeño no regresara a Italia en el plazo fijado tras las vacaciones de Navidad de 2025.
Juana Rivas declaró por estos hechos el pasado 30 de octubre y, por el momento, el juzgado no se ha pronunciado sobre la solicitud de archivo planteada por su defensa.
La vecina de Maracena ya fue condenada por sustracción de menores después de que en 2016 se llevara a sus dos hijos de Italia sin el consentimiento del padre, alegando que escapaba de una situación de malos tratos. Posteriormente, en el verano de 2017, permaneció un mes en paradero desconocido junto a los niños.
El Tribunal Supremo redujo de cinco a dos años y medio de prisión la condena que le había sido impuesta, y en 2021 el Gobierno le otorgó un indulto parcial condicionado a que no volviera a cometer el mismo delito en un plazo de cuatro años.