El investigador de Kitchen sostiene que Interior sometió a Bárcenas en prisión a un control exhaustivo

El investigador de Kitchen afirma que Interior controló de forma exhaustiva a Bárcenas en prisión y detalla vigilancias y encargos para destruir audios.

3 minutos

El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz (i) durante el primer día del juicio de la Operación Kitchen, en la Audiencia Nacional, a 6 de abril de 2026, en San Fernando de Henares, Madrid (España). Pool

Publicado

3 minutos

El mando responsable de la investigación policial sobre la 'Operación Kitchen' declaró este lunes ante el tribunal de la Audiencia Nacional (AN) que el Ministerio del Interior del Ejecutivo de Mariano Rajoy mantuvo sobre la situación penitenciaria del extesorero del PP Luis Bárcenas un control "exhaustivo" mientras estuvo en la cárcel.

El inspector se expresó en estos términos durante la tercera jornada del juicio por 'Kitchen', el supuesto dispositivo parapolicial urdido desde Interior para sustraer a Bárcenas documentación comprometida sobre dirigentes del PP. En esta causa se sientan en el banquillo, entre otros, el exministro Jorge Fernández Díaz, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el comisario jubilado José Manuel Villarejo y el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino.

Según ha detallado, se trató además de una investigación que se llevó a cabo "sin reflejo en la base de datos diseñada para registrar investigaciones, que no se volcó en el sistema, no se puede cruzar, no se puede compartir", y que "no afloró en las bases de inteligencia policial".

Interrogado por la Fiscalía, el inspector explicó que las pesquisas internas permitieron concluir que Villarejo informaba de los avances y novedades de 'Kitchen' sobre todo a dos mandos: al exDAO Eugenio Pino y, "fundamentalmente", al exsecretario de Estado Francisco Martínez, al que el propio Villarejo llamaba "Chisco" o "Número dos".

En su comparecencia como testigo, que se prolongó durante más de tres horas, el investigador señaló que constan conversaciones entre Sergio Ríos, chófer de Bárcenas --procesado por supuestamente espiar al extesorero--, y Villarejo, en las que el conductor le traslada que Bárcenas estaba "muy molesto" en prisión porque estaba sometido a "un control muy exhaustivo" pese a no figurar como "preso de especial seguimiento".

Ese seguimiento atribuido a la cúpula de Interior también se reflejaría, según el inspector, en que Villarejo conocía el encargo que Bárcenas dijo haber hecho a otro interno: localizar y borrar unos audios con conversaciones con Rajoy y el dirigente del PP Javier Arenas durante un permiso penitenciario, por lo que el extesorero habría abonado una cantidad de dinero no concretada.

"DESTRUIR" LOS AUDIOS DE "M.R"

Estos hechos afloraron después, en marzo de 2014, cuando funcionarios de prisiones intervinieron a ese preso un papel en el que figuraba la instrucción: "Hay que destruir todos los audios de M.R cuando yo te dé la orden", que, de acuerdo con el testimonio del policía, habría sido escrita por Bárcenas.

El extesorero habría pedido a su esposa, en libertad, que entregara el dinero al chófer para que éste lo pasara "a un tercero", encargado en última instancia de hacérselo llegar al interno que debía ocuparse de los audios.

"Pues bien, si nos vamos a los diarios del señor Villarejo, esto está narrado con pelos y señales, con mucho detalle", sostuvo el investigador policial, presentando este episodio como ejemplo del supuesto "control exhaustivo" que la cúpula de Interior ejercía sobre Bárcenas.

El preso disfrutó de un permiso a mediados de marzo de 2014 para llevar a cabo ese encargo, pero fue arrestado al constarle "una requisitoria judicial en vigor", ha recordado el responsable de la investigación.

LAS VIGILANCIAS A BÁRCENAS Y SU MUJER

El inspector añadió que Bárcenas y su esposa estuvieron sometidos a vigilancias "con mucha intensidad" durante 2013 y comienzos de 2014 por parte de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), entonces al mando del comisario Enrique García Castaño, para quien la causa fue archivada por motivos médicos.

Describió esas actuaciones como "un trabajo de vigilancias ordinario", "típico del trabajo policial", en el que intervinieron "muchos agentes", y precisó que "en buena medida" los seguimientos se concentraron en un estudio que Bárcenas tenía en Madrid.

Relató además cómo detectó que efectivos de Asuntos Internos también participaban en esos seguimientos. Lo advirtió al reconocer la matrícula de un vehículo que él mismo había utilizado con anterioridad.

"Era un coche que ya no estaba, que estaba de baja. Era un Peugeot. Lo vi, me llamó la atención verlo en el lugar de los hechos y lo que hago es tirar de los sobres de repostaje, y veo que ese día había sido repostado por una funcionaria. Le tomamos declaración policial y ella dijo que, puntualmente, se le encargó hacer unas gestiones en ese entorno que duraron muy poquito, que fueron muy puntuales", explicó ante el tribunal.

Según su versión, la agente indicó que coincidió con otros policías que realizaban la misma labor. "Eso se nota, cuando uno hace vigilancias y ve que otra persona está vigilando lo mismo que uno", manifestó el inspector.