El jurado popular encargado de dictar veredicto sobre la muerte violenta del vallisoletano Sergio Delgado ha recibido este lunes, de manos del magistrado que preside el tribunal, el cuestionario al que deberá contestar y que marcará el futuro del verdugo confeso, el joven J.L.N. Sobre él pesa la posibilidad de una pena de entre doce y veinte años de prisión por un delito de homicidio doloso o de asesinato, tal y como reclaman, respectivamente, la Fiscalía de la Audiencia de Burgos y la acusación particular ejercida por la familia.
Desde primera hora de la mañana, los miembros del jurado se han reunido a puerta cerrada y en estricta confidencialidad para decidir si J.L.N. es culpable de alguno de estos dos delitos o, como sostiene su defensa, únicamente de un homicidio imprudente.
Los nueve integrantes del tribunal popular deberán designar a un portavoz, que será quien conduzca las deliberaciones y, finalmente, asuma la lectura pública del veredicto alcanzado. Para facilitar su trabajo, a lo largo de la jornada se les ha entregado la prueba documental disponible, tal y como ha señalado el juez, así como cualquier otro documento que soliciten.
Los jurados tendrán que contestar a las cuestiones formuladas por el magistrado que ha dirigido la vista oral, conocidas como objeto del veredicto. El juez ha precisado al jurado que debe pronunciarse sobre los hechos que considere “desfavorables” para el acusado “o favorables”.
Por ahora no existe una previsión concreta sobre cuándo se conocerá el veredicto. Si en “veinticuatro horas” el magistrado no hubiera recibido el escrito final del jurado, podrá ordenar que se le preste auxilio con los medios que estime oportunos para culminar la deliberación.
Los hechos juzgados se remontan a la madrugada del 24 de febrero de 2024, en una zona de ocio nocturno de la capital burgalesa, donde la víctima y cuatro amigos celebraban una despedida de soltero. En un momento dado, sobre las 00.30 horas, otro joven, J.L.N.I, de 25 años, se dirigió a Sergio Delgado para preguntarle de dónde era y, supuestamente, tras responder este que “de pucela”, le asestó un puñetazo en la cara que le hizo caer de espaldas y golpearse en la zona occipital, causándole la muerte casi inmediata por edema cerebral y microhemorragias a nivel de tronco encéfalo.