La Audiencia Provincial de Madrid tiene previsto disolver el próximo jueves el jurado popular del juicio contra dos conductores implicados en el “pique” mortal de la M-30 del 25 de julio de 2021, en caso de que no se consiga localizar al acusado que permanece en paradero desconocido.
Los sucesos tuvieron lugar alrededor de las once y media de la mañana, cuando ambos procesados iniciaron una carrera ilegal por los túneles de la M-30. Durante la maniobra, uno de los coches terminó impactando contra otro vehículo y su conductor murió horas después en el Hospital 12 de Octubre de Madrid.
La vista oral ha vuelto a suspenderse esta mañana por la ausencia injustificada de uno de los acusados, que ya ayer no acudió a la sesión en la que estaban previstas las declaraciones, tras haberse completado la prueba testifical y pericial.
Ante su incomparecencia, la presidenta del tribunal ordenó a la Guardia Civil que acudiera a su domicilio, donde no fue hallado. Los agentes también inspeccionaron los alrededores para comprobar si se encontraba su vehículo. Al no dar con su paradero, la Sala dictó una orden de búsqueda y captura que continúa activa.
El segundo procesado y las defensas sí han acudido esta mañana al juicio, donde se les ha comunicado que, si el acusado desaparecido no es localizado antes del jueves, se procederá a la disolución del jurado popular. Esta decisión implicaría dejar sin efecto toda la prueba practicada durante las dos últimas semanas.
Entre los elementos probatorios más relevantes figuran las grabaciones de las cámaras de seguridad de la M-30, que reflejan velocidades de hasta 176 km/h en un tramo donde la limitación es de 70 km/h.
No obstante, las defensas cuestionan la fiabilidad de estas mediciones, al sostener que los cálculos de velocidad se han efectuado a partir de las imágenes de las cámaras de la M-30 y no mediante radares debidamente homologados.