El jurado popular señala solo a Manuel como responsable del crimen de Santa Clara

El jurado popular responsabiliza solo a Manuel del asesinato de un joven en Santa Clara y deja en libertad a Sergio tras casi dos años en prisión preventiva.

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La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz (i) y la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela (d) Jesús Hellín - Europa Press

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El jurado popular ha concluido, tras su deliberación, que Manuel, al que la Fiscalía situaba al inicio del proceso como cooperador necesario, es el único responsable de todas las puñaladas que acabaron con la vida de un joven de 21 años en la madrugada del 3 de marzo de 2024 en el barrio de Santa Clara, en Sevilla. Por siete votos de nueve, los miembros del tribunal consideran acreditado que el acusado causó la muerte de la víctima “de forma intencionada”. Además, de manera unánime, dan por probado que Manuel atacó al joven “sin opción a defenderse” y aprovechando “la ingesta de alcohol previa” por parte de este.

En relación con Sergio, a quien el Ministerio Público atribuía inicialmente la autoría material del apuñalamiento, el jurado entiende por mayoría que le asestó un puñetazo a la víctima, que huyó junto a Manuel tras la agresión y que ocultó a la policía el paradero del arma blanca utilizada, que sigue sin aparecer. Sin embargo, el tribunal considera no demostrado que participara en ninguna de las seis puñaladas, tres de ellas por la espalda, una de las cuales habría alcanzado la vena aorta y provocado el fallecimiento.

A la vista del veredicto, la Fiscalía mantiene que Manuel es responsable de un delito de asesinato y sostiene la pena solicitada para él. En cuanto a Sergio, lo considera autor de un delito de maltrato y de otro de encubrimiento, para los que reclama 21 meses y medio de prisión. Esta condena sería inferior al tiempo que ya ha pasado en prisión preventiva, por lo que la magistrada-presidenta del Tribunal del Jurado ha acordado su puesta en libertad desde este mismo día.

El veredicto se ha hecho público en torno a las 14,30 horas de este miércoles, 4 de febrero, tras algo más de un día y medio de deliberaciones, que comenzaron el lunes 2 de febrero. El juicio se inició el viernes 23 de enero y se ha desarrollado a lo largo de cinco sesiones.

Momento de máxima tensión en la sala

La vista ha terminado con una escena de gran tensión cuando Manuel, al conocer el sentido del veredicto, se ha levantado de forma repentina y, visiblemente alterado, ha comenzado a proferir gritos como “¿cómo me voy a comer 25 años?” o “te juro que como yo me coma 25 años de cárcel cuando salga, lo mato”. Funcionarios de vigilancia han tenido que intervenir para reducirlo y acompañarlo fuera de la sala. Algunos familiares del acusado han irrumpido después en la sala para afirmar, en alusión al jurado, que “estaba comprado”.

Según ha declarado probado el tribunal ciudadano, sobre las 07,00 horas de aquel día, en un punto de la Avenida Villas de Cuba con la calle Macedonia, en Sevilla, los dos acusados se cruzaron con la víctima y un par de hermanos. En ese momento se inició una pelea entre ambos grupos en la que el joven recibió seis puñaladas, una de ellas mortal.

El jurado también estima por unanimidad que, durante el juicio, Sergio “relatase lo ocurrido”, especialmente en lo relativo a la actuación de Manuel, lo que “ha contribuido a aclarar lo ocurrido”. En consecuencia, descarta que Sergio asestara una puñalada en el vientre con intención de matar, así como que actuara bajo los efectos de drogas o alcohol que alterasen de forma relevante su capacidad de obrar.

Para llegar a estas conclusiones, el jurado ha valorado distintos elementos de prueba, recogidos en el veredicto leído por una de sus vocales. Entre ellos figuran el testimonio de una joven que situó a la víctima junto al acusado “más bajito” —en referencia a Manuel— en el momento de los hechos, así como el informe de autopsia de los forenses, que señalaron que la puñalada mortal habría sido “de las últimas”.

Penas solicitadas y libertad para Sergio

Tras la lectura del veredicto, las partes han fijado sus conclusiones definitivas. La Fiscalía mantiene para Manuel la acusación por asesinato y la petición de 20 años de prisión. Para Sergio, solicita una condena de 21 meses y 15 días por encubrimiento y maltrato de obra. La acusación particular reclama igualmente 20 años de cárcel para Manuel y reduce a tres años la petición para Sergio, después de haber llegado a pedir inicialmente 25 años para cada uno.

La defensa de Manuel ha anunciado recurso contra la sentencia y ha solicitado que, en caso de condena, se le imponga la pena mínima de 15 años por asesinato. El abogado de Sergio, por su parte, ha pedido que se le condene a seis meses de prisión por encubrimiento y ha reiterado su solicitud de libertad inmediata, al recordar que su cliente lleva 23 meses en prisión preventiva. La magistrada ha aceptado esta petición y ha ordenado la excarcelación de Sergio minutos antes de concluir la sesión.

Giro en la calificación y versiones enfrentadas

Un aspecto relevante del caso es el cambio de rol atribuido a cada acusado. Frente a la decisión final del jurado, el Ministerio Público consideraba en un principio a Manuel como cooperador necesario y señalaba a Sergio como autor material del apuñalamiento. Durante la vista celebrada el jueves 29 de enero, ambos se acusaron mutuamente, una estrategia que sus defensas ya habían planteado desde la primera sesión del juicio.

“Solo quería decir que, si me declaran culpable, estarán declarando culpable a un inocente. Él es el culpable, solo él”, manifestó Sergio ante el jurado popular, señalando directamente a Manuel.

El jurado ha terminado asumiendo la versión de Sergio, según la cual Manuel habría mantenido un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con la víctima y le habría asestado varias puñaladas. Después de ello, el joven habría caído “desfallecido”, momento que Manuel habría aprovechado para realizar la puñalada mortal.

Los médicos forenses que examinaron el cadáver explicaron que las lesiones podrían haber sido causadas por una o varias armas blancas y que no resulta sencillo determinar si intervinieron uno o más agresores. Todas las heridas fueron producidas con un mismo tipo de arma blanca, aunque no se descarta el uso de varias armas “semejantes o iguales”.