El juzgado admite el recurso contra el archivo del caso de la macrogranja de Llucmajor

Un juzgado de Palma admite el recurso vecinal contra el archivo de la causa por presunto maltrato animal en la macrogranja avícola de Llucmajor.

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Gallinas en la granja avícola de Llucmajor ARDE

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El Juzgado de Instrucción n.º 11 de Palma ha decidido admitir a trámite el recurso presentado por la plataforma vecinal “STOP Macrogranja Llucmajor. Sense Olor ni Mosques” frente al archivo de la causa por presunto maltrato animal relativa a la macrogranja avícola situada en el municipio mallorquín de Llucmajor.

En febrero pasado, el mismo juzgado acordó archivar las diligencias, aunque dejaba abierta la posibilidad de presentar recursos. En aquella resolución, el magistrado señaló que la explotación avícola contaba con diversas “carencias”, si bien consideró que estas no alcanzaban la gravedad necesaria para constituir un delito de maltrato animal.

Los residentes agrupados en la plataforma vecinal impugnaron el archivo ante el propio juzgado, que ahora ha aceptado a trámite su escrito, aunque todavía no ha emitido una decisión de fondo, según ha detallado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB). Por el momento se trata únicamente de un paso procesal formal, sin pronunciamiento sobre el contenido.

El recurso también se dirigió a la Audiencia Provincial de Baleares, si bien, de acuerdo con la información facilitada por el TSJIB, dicho órgano judicial aún no ha recibido la documentación correspondiente.

En su escrito de apelación, la plataforma alegaba que el juez había acordado el sobreseimiento “sin haber practicado las diligencias de investigación más esenciales”, lo que, a su juicio, vulneraba su derecho a una tutela judicial efectiva.

En la misma línea, los recurrentes defendían que la ausencia de indicios apreciada por el magistrado no implicaba necesariamente que no existieran, sino que “ni tan siquiera” se habían puesto en marcha las principales vías de investigación, por lo que solicitaban la realización de distintas diligencias.

El procedimiento se originó a raíz de la denuncia presentada ante la Fiscalía por las organizaciones Satya y ARDE contra la macrogranja avícola ubicada en Llucmajor, a las que atribuían supuestos delitos contra la salud pública y de estafa.

Estas dos entidades de protección animal y medioambiental difundieron en abril del año pasado una investigación en la que se ponía de manifiesto que las instalaciones presentaban una acusada falta de higiene, con telarañas y una acumulación de polvo, tierra y plumas.

Como consecuencia de aquella denuncia, inspectores del Govern balear y agentes de la Guardia Civil llevaron a cabo una inspección en la explotación y se acordó el cierre de una de las naves de la macrogranja.