El Juzgado de lo Mercantil de Murcia abre el concurso voluntario de acreedores de Liwe Española

Liwe Española entra en concurso voluntario para ordenar su deuda y asegurar la continuidad de Inside, pese al rechazo judicial a su plan de reestructuración.

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Tienda Inside (Liwe) LIWE

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El Juzgado de lo Mercantil de Murcia ha acordado la apertura del concurso voluntario de acreedores de Liwe Española, matriz de las tiendas Inside, después de que se rechazara la homologación del Plan de Reestructuración presentado el pasado mes de noviembre.

En su resolución, el Juzgado declara en concurso a Liwe Española, que mantendrá las facultades de administración y disposición sobre su patrimonio, aunque el ejercicio de las mismas quedará sometido a la intervención de la administración concursal mediante su autorización o conformidad, según ha comunicado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Así, el administrador concursal será designado de la terna que corresponde legalmente proponer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), a la que el Juzgado ya ha requerido para ello.

La compañía textil ha subrayado que la solicitud y declaración de concurso se inscriben en el proceso de reordenación financiera que viene llevando a cabo y cuyo propósito es “preservar la viabilidad de la empresa y asegurar la continuidad de su actividad”.

Durante el último año, la enseña ha puesto en marcha diversas medidas de reorganización interna dirigidas a optimizar su estructura de costes, priorizar mercados y canales considerados estratégicos y reforzar la eficiencia operativa, lo que ha permitido mejorar la posición del negocio en comparación con ejercicios anteriores.

Liwe ha remarcado que la empresa sigue desarrollando su actividad con total normalidad, manteniendo el funcionamiento habitual de su operativa comercial y logística, y que continúa al día en los pagos con sus proveedores y acreedores comerciales.

SITUACIÓN DE “DESAMPARO” Y APOYO FINANCIERO

La compañía presentó el pasado 19 de enero la solicitud de concurso voluntario de acreedores tras la “situación de desamparo” en que quedó la sociedad y con el objetivo de salvaguardar la “continuidad del negocio y la viabilidad” de su proyecto empresarial.

Liwe recordó que su plan de reestructuración contaba con “el apoyo expreso” de entidades financieras como CaixaBank, Caja Rural Central y Caja Rural Granada, que concentran aproximadamente la mitad de la deuda bancaria. También disponía del respaldo de Auren, experto en reestructuración designado por el juzgado, cuyo informe favorable avalaba dicho plan.

En este contexto, el concurso voluntario de acreedores se configura como la herramienta legal necesaria para ordenar la deuda financiera y alcanzar, mediante convenio, un acuerdo con las entidades financieras acreedoras en el menor plazo posible.

La empresa precisó que esta situación no repercute en los proveedores ni en los acreedores comerciales, con los que se encuentra al corriente de pago, salvo contadas excepciones de escasa cuantía. Por ello, espera seguir contando con la colaboración de todos ellos para mantener el desarrollo normal de la actividad de la compañía, tanto en el ámbito comercial como en el logístico.

La compañía incidió en que no tiene deuda impagada con las administraciones públicas (Hacienda y Seguridad Social), ya que se mantiene al día en sus obligaciones, y que los pagos pendientes con Hacienda están simplemente a la espera de su vencimiento, confiando en afrontarlos con total normalidad. Reiteró, además, que está al corriente del abono de todas las remuneraciones a sus trabajadores.

Por este motivo, Liwe lamentó la denegación de la homologación del plan de reestructuración, aunque mostró su confianza en la colaboración de las entidades financieras para articular un concurso de acreedores que permita de “manera acelerada” la firma de un convenio de acreedores que devuelva la normalidad a la actividad comercial y garantice la continuidad de todos los puestos de trabajo.

La propietaria de Inside registró unas pérdidas de 18,3 millones de euros en el primer semestre de 2025, casi nueve veces superiores a los ‘números rojos’ de 2,2 millones de euros del mismo periodo del ejercicio anterior. La compañía alcanzó una facturación de 42,4 millones de euros, lo que supone un descenso de más del 15% respecto a los ingresos del primer semestre de 2024.