El lotero acusado de quedarse una primitiva millonaria niega haberla ocultado al verdadero dueño

El lotero de A Coruña acusado de quedarse una primitiva de 4,7 millones niega haber ocultado el premio y se enfrenta a seis años de cárcel.

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El lotero de A Coruña acusado de quedarse con un boleto premiado en 2012 M. Dylan - Europa Press

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Manuel Reija, el lotero de A Coruña procesado por presuntamente apropiarse de una primitiva premiada con 4,7 millones de euros en 2012, ha rechazado en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial haber ocultado el premio a su legítimo propietario cuando este acudió a la administración a revisar varios boletos. Ha calificado de “mentira” que estuviese con el cliente en el momento en que comprobó que uno de los resguardos estaba agraciado y que le hubiese escondido esa información.

En la vista oral, en la que también se sienta en el banquillo su hermano, delegado de Loterías en la provincia y considerado encubridor, Reija ha insistido en que es “mentira” que acudiese a él con la intención de cobrar el premio. A preguntas de la fiscal, ha asegurado: “En absoluto, no tengo a nadie delante”, al relatar el instante previo a la validación de varios boletos vinculados a la persona que la Policía identificó como propietario legítimo.

Según su versión, “yo estaba solo, no sé cuánto tiempo llevaban allí” cuando encontró el grupo de resguardos, que, ha dicho, parecían “recién sacados de la cartera”. Después, comprobó que uno de ellos estaba premiado. Ha añadido que en más de tres décadas de trabajo le había sucedido en otras ocasiones localizar boletos olvidados, aunque no siempre los revisaba. En este caso, ha explicado que los halló “dentro”, en su zona de trabajo, y que, de haber aparecido en el exterior del local, los habría tirado a la papelera.

El lotero ha relatado que, tras localizar el boleto, lo llevó a la delegación de Loterías, donde trabaja su familia, para consultar con su hermano, máximo responsable de la misma, qué debía hacer con el conjunto de resguardos y, en particular, con el que resultó premiado.

SIN INTENCIÓN DE COBRAR

El boleto terminó en Madrid, en la sede de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado, adonde lo trasladó el delegado de Loterías, también acusado, dentro de un procedimiento en el que el lotero coruñés reclamó el importe, aunque nunca llegó a percibirlo. Según ha explicado, actuó no con el propósito inicial de cobrar la cuantía, sino para evitar que caducase el procedimiento administrativo abierto.

Varios testigos han declarado que, cuando nadie reclama un premio o se comprueba que quien lo hace no es el dueño, el lotero puede pedir el pago de la cantidad. En este contexto, el acusado ha reconocido que, pese a incoarse un expediente de hallazgo, continuó reclamando el dinero, pero, ha subrayado, con la finalidad de que le “aclarasen” la situación.

Ha indicado también que, antes de dejar el boleto premiado en la sede de la SELAE en Madrid, lo custodió en su administración siguiendo el consejo de su hermano, mientras aguardaba, ha dicho, a que apareciese alguien a reclamarlo. “Sabía que era de primera categoría, pero no sabía el importe, yo seguí trabajando pero estaba sorprendido”, ha manifestado durante su declaración.

En relación con el expediente de hallazgo abierto para localizar al propietario, ha admitido que no hizo constar que existía un grupo de boletos y no solo el premiado, justificando esta omisión en su intención de evitar posibles reclamaciones maliciosas. “Yo podía haberlo cobrado”, ha afirmado en otro momento, en una sesión en la que se ha aplazado a este martes la declaración del otro procesado y está previsto que se presenten los informes de las partes.

DOS FAMILIAS RECLAMAN LA PROPIEDAD

Además de la eventual responsabilidad penal de los dos acusados, el tribunal debe decidir quién es el verdadero titular del premio. Dos familias ejercen la acusación particular: por un lado, la viuda y la hija del hombre al que la Policía, tras una investigación realizada en 2018, considera auténtico propietario del boleto, y por otro, la familia de otra persona, también fallecida, que en su día formuló una reclamación pero fue descartada como dueña.

La Fiscalía solicita para el lotero seis años de prisión por un delito de estafa o, de forma alternativa, por apropiación indebida. Para su hermano, delegado provincial de Loterías, pide la misma pena de cárcel por blanqueo de capitales o, subsidiariamente, por encubrimiento.

RELATO DEL MINISTERIO FISCAL

En su escrito de acusación, el Ministerio Público sostiene que el hombre ya fallecido, al que se atribuye la propiedad del boleto, acudió en julio de 2012 al despacho de loterías de Reija para comprobar si los resguardos que llevaba estaban premiados. Según la Fiscalía, el acusado, “conocedor del alto importe del premio, se lo quedó para así, junto con los demás boletos, y no comunicó al apostante dicho extremo ni tampoco le devolvió el resguardo ni el comprobante expedido por el terminal”.

El escrito añade que “con el boleto en su poder y completamente seguro del alto valor que tenía, ese mismo día acudió a la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado de A Coruña”, dirigida por su hermano, “con la finalidad de acelerar los trámites del cobro del resguardo, prescindiendo de cualquier procedimiento reglado y como si fuese legítimo poseedor”.

La acusación pública afirma que el delegado, “siendo plenamente consciente de la ilegitimidad de la posesión de este título por parte de su hermano”, “se dispuso a allanar el camino” mediante actuaciones “a disfrazar el verdadero origen del boleto” para poder “hacer efectivo el premio”. También sostiene que “omitió toda actuación, como delegado provincial, que pudiese servir para verificar el origen real” del resguardo.