El lotero de A Coruña acusado por una primitiva millonaria pudo cobrarla sin entregar el boleto a Loterías del Estado

Un expresidente de SELAE declara que el lotero de A Coruña pudo cobrar la primitiva de 4,7 millones sin entregar el boleto, en un caso aún en juicio.

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Manuel y Miguel Reija, lotero acusado de apropiarse de una primitiva millonaria y su hermano procesado por presunto encubrimiento M DYLAN

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El que fuera presidente de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) en 2012, José Miguel Martínez, ha declarado que el lotero de A Coruña procesado por la supuesta apropiación de una primitiva millonaria —dotada con 4,7 millones de euros— tenía la posibilidad de haber cobrado el premio sin entregar antes el boleto a Loterías, tal y como finalmente se hizo.

Su testimonio coincide con el de otro representante de la SELAE en el juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de A Coruña contra el lotero, Manuel Reija, acusado de estafa o, de forma alternativa, de apropiación indebida, y contra su hermano, Miguel Reija, quien fue delegado provincial de SELAE en A Coruña.

Sobre este último, la exresponsable de la administración donde se validó el boleto premiado ha explicado que le comentó que el resguardo lo había hallado una persona "muy legal", aunque sin mencionar expresamente a su hermano.

"Yo le dije que me gustaría saber quién era y que me lo presentase y que ese señor tenía merecido el cielo", ha manifestado en referencia a la entrega del boleto en Loterías del Estado. A partir de ahí, según confirmó otro testigo con responsabilidades en la SELAE, se puso en marcha un "procedimiento de hallazgo" tras un plazo previo de tres meses para posibles reclamaciones.

Cómo actúa SELAE cuando aparece un boleto premiado

En esta sesión, en la que estaba previsto escuchar a diez testigos pero algunos han tenido que ser aplazados por la extensión de las declaraciones, se ha profundizado en el protocolo de actuación cuando un boleto resulta premiado.

Un exalto cargo de la SELAE ha indicado que, una vez entregado el boleto ganador, el lotero solicitó el cobro del premio, petición que fue rechazada, optándose por tramitar el citado procedimiento de hallazgo. Esta decisión se tomó después de descartar, con pruebas policiales, que otra persona —cuya familia ejerce ahora la acusación particular— pudiera ser la titular del resguardo.

En la causa se personan como acusación particular los familiares de dos fallecidos, cada uno con su propia representación letrada. De un lado, la familia del hombre que la investigación policial descartó como propietario; de otro, la viuda e hija de quien los agentes sí señalaron como verdadero dueño del boleto.

"En la SELAE la regla es que el tenedor es el legítimo propietario", ha recordado el expresidente del organismo, subrayando que Loterías del Estado no tiene obligación de identificar al dueño real del resguardo. Otro exdirectivo ha añadido que en su momento no se detectaron indicios de una "sustracción".

El papel del lotero y de su hermano

Las acusaciones sostienen que el lotero se habría quedado con el boleto tras comprobar que estaba premiado, haciendo creer a su cliente que no tenía premio. De su hermano, mantienen que habría actuado como encubridor. Los propietarios de la administración donde se selló el boleto han declarado que este les trasladó que, cuando alguien preguntaba si se había cobrado, respondía que el premio ya estaba abonado.

Tanto la antigua responsable del despacho como su marido han ratificado lo que ya dijeron en el juzgado: que les pidió que no le llamasen por este asunto porque "el premio estaba cobrado". Más tarde, según han relatado, les indicó que cualquier reclamación la dirigiesen a él. Con el tiempo, supieron que el importe no se había llegado a pagar.

Acusaciones y penas solicitadas

De acuerdo con la acusación, el lotero, Manuel Reija, se habría quedado con un boleto agraciado con 4,7 millones de euros perteneciente a un cliente, mientras que su hermano, Miguel Reija, habría colaborado para que esto ocurriera.

La Fiscalía reclama para Manuel Reija seis años de prisión por un delito de estafa o, subsidiariamente, de apropiación indebida. Para su hermano solicita la misma pena de cárcel por un delito de blanqueo de capitales o, alternativamente, por encubrimiento.

Ambos son los únicos procesados después de que la Audiencia Provincial de A Coruña rechazase sus recursos y estimase el presentado por la Abogacía del Estado, decretando el sobreseimiento provisional para otros cuatro investigados, antiguos altos cargos de Loterías del Estado.

Un caso emblemático sobre premios de Lotería

El procedimiento se remonta a uno de los episodios más conocidos en España sobre el cobro de premios de Lotería: el de un boleto premiado con 4,7 millones de euros que el lotero afirmó haberse encontrado y cuya titularidad estuvo en disputa durante años.

Diversas personas se presentaron como posibles propietarios del premio, mientras el lotero sostenía que no había aparecido el dueño y que, por tanto, le correspondía cobrar el importe. Al año siguiente de validarse el boleto, el Ayuntamiento de A Coruña abrió un "expediente de hallazgo" para localizar al ganador del resguardo, que el lotero dijo haber encontrado en su administración de la Plaza de San Agustín.

Posteriormente se inició la investigación policial, que puso en duda el relato del hallazgo casual del billete. Los agentes llegaron a considerar que el lotero se había quedado con el premio del verdadero propietario cuando este acudió a comprobar su apuesta. La investigación apuntó a un presunto legítimo dueño, ya fallecido, cuyos herederos reclaman ahora el premio.

Versión de la Fiscalía sobre lo ocurrido

Según el Ministerio Público, el hombre fallecido, al que se considera titular del boleto, acudió en julio de 2012 a la administración del lotero para revisar si los boletos que llevaba estaban premiados.

La Fiscalía sostiene que el acusado, "conocedor del alto importe del premio, se lo quedó para así, junto con los demás boletos, y no comunicó al apostante dicho extremo ni tampoco le devolvió el resguardo ni el comprobante expedido por el terminal".

"Con el boleto en su poder y completamente seguro del alto valor que tenía, ese mismo día acudió a la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado de A Coruña", dirigida por su hermano, "con la finalidad de acelerar los trámites del cobro del resguardo, prescindiendo de cualquier procedimiento reglado y como si fuese legítimo poseedor".

"Siendo plenamente consciente de la ilegitimidad de la posesión de este título por parte de su hermano", la Fiscalía afirma que este "se dispuso a allanar el camino" mediante actuaciones dirigidas "a disfrazar el verdadero origen del boleto" para poder "hacer efectivo el premio". Además, indica que "omitió toda actuación, como delegado provincial, que pudiese servir para verificar el origen real del boleto".