El procesado por la muerte de Sergio Delgado pide perdón a la familia y afirma que daría su vida por cambiar lo ocurrido

El acusado por la muerte de Sergio Delgado pide perdón entre lágrimas, mientras Fiscalía, acusación y defensa mantienen sus versiones opuestas.

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El acusado junto a su abogado durante un juicio en la Audiencia de Burgos. Tomás Alonso - Europa Press

El acusado junto a su abogado durante un juicio en la Audiencia de Burgos. Tomás Alonso - Europa Press

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El hombre acusado de la muerte del vallisoletano Sergio Delgado ha aprovechado la última jornada del juicio con jurado, que se celebra desde el lunes en la Audiencia de Burgos, para pedir "perdón" a la familia del joven. Los hechos se remontan a la noche del 24 de febrero de 2024, cuando propinó un fuerte puñetazo en la cara a la víctima tras identificarse esta como natural de "pucela", lo que hizo que perdiera el equilibrio y se golpeara mortalmente en la cabeza contra el suelo.

Visiblemente afectado, el acusado, J.L.N, se ha dirigido a los padres y a la hermana de Sergio para aprovechar "la oportunidad" que, según ha indicado, llevaba dos años esperando para "pedir perdón" y dejar patente su "arrepentimiento". Ha manifestado igualmente que, si pudiera "dar marcha atrás en el tiempo", no habría salido de casa aquella noche y ha insistido en que todo sucedió por "un impulso que no tenía que haber sucedido".

Entre sollozos, ha reiterado que "daría" su propia vida, tal y como ya expresó en una carta remitida a los familiares de la víctima, en un nuevo intento de evidenciar su "arrepentimiento". Sus palabras han sido las últimas en oírse en la sala antes de la clausura de la vista oral y de que el jurado, una vez reciba el objeto del veredicto, se pronuncie el próximo lunes, según el calendario fijado, para decidir el futuro penal del acusado.

En la sesión de este viernes, tanto la Fiscalía como la acusación particular y la defensa han ratificado sus escritos. La acusación pública sostiene que los hechos constituyen un "homicidio doloso" y solicita una condena de 12 años de prisión, mientras que la acusación particular mantiene que la muerte de Sergio debe calificarse como asesinato, con una pena de veinte años de cárcel.

Debate jurídico sobre homicidio o asesinato

Desde la Fiscalía se considera que concurren todos los elementos necesarios para mantener la calificación de "homicidio doloso". Se reprocha a J.L.N. que le "enfureció" que Sergio fuera de Valladolid y se vincula la agresión a una posible rivalidad deportiva. A ello se añade el hallazgo por parte de la Policía de unas pegatinas relacionadas con un grupo ultra deportivo en una riñonera, argumentos que la acusación pública esgrime para sostener su tesis, junto con "el conocimiento de determinadas técnicas de artes marciales" que dominaba el procesado.

El abogado de la familia de la víctima fundamenta la petición de condena por asesinato en la existencia de alevosía, que, según ha explicado, se aprecia en el vídeo en el que "nadie escucha la conversación" entre el fallecido y el acusado hasta que, de forma repentina, "se produce una brutal agresión, absolutamente injustificada y sorpresiva", lo que ocasiona que Sergio se golpee en la cabeza contra el pavimento "de manera violenta".

La versión de la defensa y las circunstancias atenuantes

En sentido opuesto, la defensa solicita que los hechos se rebajen a un homicidio "imprudente", al entender que en ningún momento existió "interés de causarle la muerte" al joven. El letrado del acusado alega, además, la concurrencia de otros factores que habrían contribuido al desenlace fatal, como una patología cardíaca previa de la víctima y la elevada ingesta de alcohol aquella noche, circunstancias que, según sostiene, "pudieron ser determinantes".

El abogado ha subrayado que su cliente "siempre" ha admitido ser el autor del puñetazo, pero niega que su propósito fuera arrebatar la vida a Sergio. Ha remarcado también que, tras el fallecimiento del joven, el procesado ha tratado de "reparar el daño", confesando los hechos y colaborando con la Justicia, algo que ha hecho en varias ocasiones, dos de ellas en sede judicial y otra durante la propia vista oral.

Tanto el letrado como el propio acusado han rechazado de forma reiterada que la causa de la agresión y de la muerte de Sergio fuera su condición de vecino de Valladolid, una versión que han intentado desmontar frente a las diferentes informaciones periodísticas que apuntaban en esa dirección.