El profesor juzgado en Irun por supuestos pagos por sexo a menores niega los hechos y denuncia años de acoso laboral

El profesor de un colegio de Irun niega haber ofrecido dinero a menores por sexo y sostiene que sufre acoso laboral desde hace 15 años.

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El profesor acusado de ofrecer dinero por favores sexuales a menores en un colegio de Irun EUROPA PRESS

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El docente procesado por varios delitos, entre ellos la presunta petición de favores sexuales remunerados a menores en un centro educativo de Irun (Gipuzkoa), ha rechazado todas las imputaciones y ha sostenido que, en realidad, lleva “15 años” padeciendo “acoso” laboral, tanto en su etapa en Formación Profesional como posteriormente en la ESO.

El acusado ha realizado estas declaraciones ante los medios a las puertas de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa, instantes antes de que comenzara este martes el juicio. La Fiscalía reclama para él penas que ascienden a 22 años de prisión por, supuestamente, ofrecer dinero o regalos a tres alumnas de entre 13 y 15 años a cambio de favores de carácter sexual.

El profesor ha detallado que el “acoso” arrancó hace unos 15 años, cuando impartía clases en FP, donde, según su versión, “la estrategia es que era inútil, que no hacía bien las cosas”. Ha relatado que se trataba de un “grupo” con el que inició la carrera de ingeniería. “Ellos no acabaron, yo sí, luego era el profesor mejor valorado por los alumnos, y ya empezó un poco el acoso entre la dirección y eso se ha ido trasladando”, ha indicado.

Más tarde pasó a impartir clase en la ESO y, según ha dicho, “eso se fue trasladando y, a cada colegio que iba, tenía el mismo ataque”. En esta línea, ha asegurado que “pasó de ser que no tenía fundamento, que pasaba de todo, a hacer cosas a menores y en eso llevan 15 años”, ha denunciado.

El procesado ha afirmado que “llaman a mis padres que hay una agresión pero no existe, son mentiras, y en el colegio de Irún, tampoco hay nada”. Ha rechazado así todas las imputaciones y ha insistido en que, a su juicio, ocurre justo lo contrario, porque “los comentarios sexuales son hacia mí” con expresiones como “'sugar daddy', dame un regalo y yo te voy a dar una noche loca, si no me das un chupachús, te voy a chupar otra cosa”.

Tras señalar que cuando una alumna le dirige ese tipo de frases él no les da credibilidad, ha reiterado que “sí es un contacto habitual” y ha admitido que no ha sido “un profesor normal”.

“Es que yo iba a veces a los colegios, sobre todo la ESO, y parezco una estrella de rock, estoy rodeado de chicas y no sé por qué, de hecho pedí ayuda y todo porque no entiendo esto. Nunca he sido una persona que he tenido éxito como en las mujeres. De hecho es que me miré al espejo y dije ¿qué pasa aquí ahora con cuarenta y tantos años las niñas locas?”, ha manifestado.

En este contexto, ha remarcado que, en los centros escolares, “cuando un profesor entra al vestuario de las chicas, cuando un profesor ha tocado el culo, porque hay vídeos, cuando un profesor ha abierto la puerta del vestuario de las chicas o ha entrado, se abre un protocolo. Se hace una comisión, se coge un instructor, y se evalúan las dos esquinas”.

Según su relato, “este rollo es muy antiguo, llevan intentando muchos años, vamos a decir, cuando estaba en la FP, el rollo era que era un inútil, y cuando pasé a la ESO empezaron los menores”. Ha reiterado que, en distintas ocasiones, se han presentado denuncias por las que se ha personado ante la policía y “no había nada”, y ha criticado que le responsabilicen si “una chavala se escapa de un centro y se lleva muy bien conmigo, si la chavala se suicida, me investigan a mí”. “Es que es un acoso salvaje, tengo un montón de denuncias de acoso laboral”, ha concluido.