El Supremo cita a Alvise el 26 de enero para que declare de forma voluntaria por el supuesto acoso a dos de sus eurodiputados

El Supremo llama a declarar a 'Alvise' el 26 de enero por presunto acoso a dos eurodiputados de su lista, en la cuarta causa abierta contra el líder de SALF.

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El eurodiputado y líder de Se Acabó La Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez, (i) a su llegada al Tribunal Supremo, a 20 de junio, en Madrid (España).  Carlos Luján - Europa Press

El eurodiputado y líder de Se Acabó La Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez, (i) a su llegada al Tribunal Supremo, a 20 de junio, en Madrid (España). Carlos Luján - Europa Press

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El Tribunal Supremo ha fijado para el próximo 26 de enero la comparecencia del eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez, a fin de que declare por la causa abierta por presunto acoso a dos eurodiputados que concurrieron en su candidatura y que han presentado querella contra él.

Así se recoge en una providencia del magistrado instructor, Manuel Marchena, a la que ha tenido acceso Europa Press, en la que se deja constancia de que 'Alvise' ha mostrado su disposición a acudir de forma voluntaria ante el alto tribunal.

Antes de que el Parlamento Europeo tramite o no el suplicatorio correspondiente, Marchena preguntó a 'Alvise' si aceptaba comparecer por iniciativa propia, tras la querella formulada por los eurodiputados Diego Solier y Nora Junco por presuntos delitos de acoso y revelación de secretos.

El Supremo ya acordó admitir a trámite dicha querella contra el dirigente de SALF, siguiendo el criterio de la Fiscalía, después de que fuera registrada el pasado 27 de junio por ambos eurodiputados, que abandonaron la formación y pasaron a integrarse en el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos, liderado por el partido Hermanos de Italia de Giorgia Meloni.

Los dos eurodiputados se ratificaron este lunes ante el juez en el contenido de las querellas interpuestas contra el líder de SALF, confirmando punto por punto sus acusaciones.

Esta investigación se suma a otras tres que el alto tribunal mantiene abiertas contra 'Alvise'. Hasta la fecha se le investiga por difundir una PCR falsa del exministro de Sanidad y actual presidente de la Generalitat, Salvador Illa; por el supuesto acoso en redes sociales a la fiscal coordinadora de delitos de odio, Susana Gisbert; y por la presunta financiación ilegal de SALF, a raíz de los 100.000 euros recibidos del empresario Álvaro Romillo, conocido como 'CryptoSpain'.

Los eurodiputados denuncian una campaña de hostigamiento

Los dos eurodiputados, que acompañaron a Iván Espinosa de los Monteros en la presentación de su Fundación Atenea, relataron que venían sufriendo una "continua campaña de hostigamiento" en redes sociales a raíz de los mensajes difundidos por 'Alvise' sobre ellos --en un 'podcast' y en un canal de Telegram--, hasta el punto de llegar a "temer por su integridad física" cuando se hicieron públicos el lugar en el que se encontraban o al que se dirigían.

Según explicaron, tras la filtración de sus direcciones de correo electrónico, números de teléfono y perfiles en redes sociales, comenzaron a recibir una "ingente" cantidad de mensajes ofensivos y/o amenazantes, lo que les generó "una continua sensación de inseguridad" y les llevó a modificar "sus hábitos o rutinas".

El Supremo detalla que ambos optaron por cerrar algunas de sus cuentas en redes sociales, en otras restringieron la posibilidad de que terceros comentaran, dejaron de responder llamadas procedentes de números desconocidos y empezaron a recibir "miles" de correos electrónicos con insultos y amenazas.

Los eurodiputados sostienen que esta situación entorpecía "significativamente" su "labor parlamentaria y la propia de su ordinaria vida familiar", además "del constante miedo o intranquilidad que les generaba el poder ser abordados en ese contexto por la calle por cualquier desconocido".

Llamamientos a la hostilidad y difusión de datos personales

La Sala de lo Penal apreció que la conducta atribuida a 'Alvise' podría encajar en los delitos investigados, "habida cuenta de las explícitas llamadas del mismo --ya personalmente en el mencionado podcast, ya a través del canal de la aplicación Telegram que lleva su nombre y que, indiciariamente, él mismo gestiona o dirige-- a que un grupo muy numeroso de seguidores expresara y desarrollara una actitud repetidamente hostil" hacia los eurodiputados.

Para el Supremo, "aparece indiciariamente justificado que a través de los mencionados canales, y para llevar a término su inicial propósito", 'Alvise' "pudo haber facilitado y hecho público aspectos personales e identificativos concernientes a dichas personas".

Y todo ello, remarca el tribunal, "sin que cesara en su actitud después de que muchos de sus seguidores hubieran reflejado explícitamente la intención de alterar el normal desarrollo de vida de los querellados, reiterando sus llamamientos a que resultaran hostigados como reacción a su posición política".

El mensaje en el podcast 'Eclécticos Worldwide'

El TS vio en su conducta "una intención voluntaria y consciente de comprometer, de manera significativa, el normal desarrollo de la vida cotidiana de sus víctimas, a partir de la persecución que pudieran desplegar las numerosas personas que llegaran a sentirse concernidas por su llamamiento público".

"Perseguidles y pedidles explicaciones. Y si tenéis que gritarle en un bar que eres un criminal, que eres un corrupto y que has votado a favor del rearme, tenéis que hacerlo vosotros, porque no lo puedo hacer yo, lo tiene que hacer la gente que nos ha votado", dijo 'Alvise' el pasado 20 de abril en el podcast 'Eclécticos Worldwide'.