El Supremo confirma la sanción a un guardia civil ebrio en Moncloa que mostró el trasero al jefe de escoltas de Sánchez

El Supremo confirma 20 días de suspensión a un guardia civil ebrio en Moncloa que mostró el trasero al jefe de los escoltas de Pedro Sánchez.

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Fachada del Tribunal Supremo, a 27 de febrero de 2025, en Madrid (España). Carlos Luján - Europa Press

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El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso de casación presentado por un guardia civil al que se le impusieron 20 días de suspensión de empleo por haberse emborrachado en el gimnasio del Departamento de Seguridad de la Presidencia del Gobierno, del que era responsable, y enseñar el culo al jefe de los escoltas del presidente Pedro Sánchez cuando este le sorprendió.

La Sala de lo Militar ratifica en su resolución, a la que ha tenido acceso Europa Press, la sanción acordada por la directora general de la Guardia Civil y posteriormente confirmada por el Tribunal Militar Central por “la observancia de conductas gravemente contrarias a la dignidad de la Guardia Civil”.

El fallo del Supremo recoge que los hechos se remontan a un día de abril de 2022, cuando el agente debía cumplir su servicio en el gimnasio en el turno de tarde, entre las 14.00 y las 21.00 horas. El tribunal recuerda que “como responsable del gimnasio le correspondían, entre otras funciones, la de mantener el orden en dichas dependencias y evitar el incumplimiento de las normas e instrucciones relativas tanto a la utilización de los locales como a la conservación y utilización de las máquinas que se encuentran dentro de estos locales para realizar actividades deportivas”.

Sobre las 15.00 horas, otros guardias civiles acudieron a las instalaciones portando una botella de ginebra y refrescos, que comenzaron a consumir mezclados. Los magistrados destacan que el agente, pese a ser el encargado del recinto, permitió la entrada de alcohol en el gimnasio y se sumó a su consumo, incumpliendo de forma directa sus obligaciones de control y disciplina.

Varias horas después, accedieron a la sala donde estaban bebiendo un inspector —jefe de los escoltas de Pedro Sánchez— y un subinspector de la Policía Nacional. Según detalla el Supremo, encontraron al guardia civil “con síntomas de embriaguez, con un fuerte olor a alcohol, con voz pastosa, frases incoherentes, bailando y bajándose el pantalón durante unos segundos en posición de sentadilla, enseñando el culo”.

Impacto en la imagen del Cuerpo y validez de las pruebas

La Sala de lo Militar subraya que el tribunal de instancia “tuvo pruebas suficientes para considerar enervada la presunción de inocencia”, al desestimar en junio de 2025 el recurso que el agente había presentado contra la sanción acordada por la directora general de la Guardia Civil.

El Supremo rechaza uno por uno todos los motivos esgrimidos por el recurrente en casación. En particular, señala que el órgano de instancia describió “con todo detalle” los elementos probatorios que sustentan el relato fáctico, basándose en “varias, bastantes, declaraciones testificales conforme a las cuales el aquí recurrente se encontraba con síntomas de embriaguez”.

En su recurso, el guardia civil alegó además que “no se puede considerar” que su conducta “haya afectado a la imagen pública de la Guardia Civil”. No obstante, los magistrados indican que “no cabe duda” de que lo ocurrido trascendió “a personas ajenas” al Instituto Armado, en referencia al inspector y al subinspector de la Policía Nacional que presenciaron la escena.

Del mismo modo, el alto tribunal descarta que se produjera “indefensión material” durante el procedimiento en la instancia, así como la vulneración del “principio de prohibición de exceso”. A este respecto, concluye que la sanción impuesta se ajusta a lo previsto en la normativa aplicable y que, en su graduación, “se tuvieron en cuenta las específicas circunstancias del caso”, por lo que mantiene íntegramente el castigo disciplinario.