El Tribunal Supremo (TS) tomará declaración este lunes al eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez, en la causa abierta por el presunto acoso a dos eurodiputados que concurrieron en su candidatura a las elecciones europeas y que finalmente presentaron una querella contra él.
'Alvise' comparecerá ante el magistrado instructor, Manuel Marchena, después de que este le citara al manifestar su disposición a acudir voluntariamente tras la querella presentada por Diego Solier y Nora Junco.
Antes de que el Parlamento Europeo se pronuncie sobre el eventual levantamiento de la inmunidad parlamentaria, Marchena preguntó a 'Alvise' si aceptaba declarar de forma voluntaria.
El TS acordó admitir a trámite la querella interpuesta en junio por los dos eurodiputados, quienes el pasado lunes ratificaron ante el instructor todos los extremos de su denuncia.
Además de este procedimiento, 'Alvise' afronta en el Supremo otras tres investigaciones: una por difundir una PCR falsa del exministro de Sanidad y actual presidente de Cataluña, Salvador Illa; otra por el presunto acoso en redes a la fiscal coordinadora de delitos de odio, Susana Gisbert; y una tercera por la supuesta financiación ilegal de SALF, relacionada con los 100.000 euros aportados por el empresario Álvaro Romillo, alias 'CryptoSpain'.
Los eurodiputados rompieron con ‘Alvise’ y se integraron en el grupo de Meloni
Los eurodiputados querellantes abandonaron posteriormente el partido de 'Alvise' y se incorporaron al grupo de Conservadores y Reformistas Europeos, liderado por el partido Hermanos de Italia de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
Solier y Junco, que acompañaron al exdirigente de Vox Iván Espinosa de los Monteros en la presentación de su Fundación Atenea, denunciaron que no solo venían sufriendo una "continua campaña de hostigamiento" en redes sociales a raíz de los mensajes que 'Alvise' difundió sobre ellos —en un 'podcast' y en su canal de Telegram—, sino que incluso llegaron a "temer por su integridad física" al haberse revelado el lugar en el que se encontraban o al que se dirigían.
Según relataron, tras la difusión de sus direcciones de correo electrónico, números de teléfono y perfiles en redes, comenzaron a recibir una "ingente" cantidad de mensajes ofensivos y/o amenazantes, lo que les generó "una continua sensación de inseguridad" hasta el punto de verse obligados a modificar "sus hábitos o rutinas".
El Supremo detalla que ambos cerraron algunas de sus cuentas en redes sociales, en otras limitaron la posibilidad de comentarios de terceros, dejaron de responder llamadas de números desconocidos y empezaron a recibir "miles" de correos electrónicos con insultos y amenazas.
Los eurodiputados sostuvieron que esta situación dificultaba "significativamente" su "labor parlamentaria y la propia de su ordinaria vida familiar", además "del constante miedo o intranquilidad que les generaba el poder ser abordados en ese contexto por la calle por cualquier desconocido".
El Supremo ve indicios de acoso y revelación de secretos
La Sala de lo Penal del Supremo consideró que la actuación de 'Alvise' podría encajar en presuntos delitos de acoso y revelación de secretos, "habida cuenta de las explícitas llamadas del mismo --ya personalmente en el mencionado 'podcast', ya a través del canal de la aplicación Telegram que lleva su nombre y que, indiciariamente, él mismo gestiona o dirige-- a que un grupo muy numeroso de seguidores expresara y desarrollara una actitud repetidamente hostil" hacia los eurodiputados.
Para el Alto Tribunal, "aparece indiciariamente justificado que a través de los mencionados canales, y para llevar a término su inicial propósito", 'Alvise' "pudo haber facilitado y hecho público aspectos personales e identificativos concernientes a dichas personas".
Y todo ello, remarcó, "sin que cesara en su actitud después de que muchos de sus seguidores hubieran reflejado explícitamente la intención de alterar el normal desarrollo de vida de los querellados, reiterando sus llamamientos a que resultaran hostigados como reacción a su posición política".
Llamamientos públicos a increpar a los eurodiputados
El TS apreció "una intención voluntaria y consciente de comprometer, de manera significativa, el normal desarrollo de la vida cotidiana de sus víctimas, a partir de la persecución que pudieran desplegar las numerosas personas que llegaran a sentirse concernidas por su llamamiento público".
"Perseguidles y pedidles explicaciones. Y si tenéis que gritarle en un bar que eres un criminal, que eres un corrupto y que has votado a favor del rearme, tenéis que hacerlo vosotros, porque no lo puedo hacer yo, lo tiene que hacer la gente que nos ha votado", dijo 'Alvise' el pasado 20 de abril en un 'podcast'.