El Supremo interroga mañana a los dos eurodiputados de SALF que denunciaron a ‘Alvise’ por acoso

El Supremo interroga este lunes a dos eurodiputados de SALF que denunciaron a ‘Alvise’ por acoso y revelación de secretos en redes y su canal de Telegram.

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El eurodiputado Luis 'Alvise' Pérez, líder de la agrupación Se Acabó la Fiesta (SALF), en el Congreso de los Diputados, a 1 de julio de 2024, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

El eurodiputado Luis 'Alvise' Pérez, líder de la agrupación Se Acabó la Fiesta (SALF), en el Congreso de los Diputados, a 1 de julio de 2024, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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El Tribunal Supremo (TS) ha convocado para este lunes a los dos eurodiputados de Se Acabó La Fiesta (SALF) que presentaron una querella contra su líder, Luis 'Alvise' Pérez, por presuntos delitos de acoso y revelación de secretos.

En un auto al que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado Manuel Marchena acordó la apertura de diligencias previas con el fin de esclarecer los hechos denunciados.

En esa misma resolución, el juez citó a los querellantes, Diego Solier y Nora Junco, quienes abandonaron SALF y pasaron a integrarse en el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos en el Parlamento Europeo.

De forma paralela, el instructor, Manuel Marchena, ha requerido al propio 'Alvise' para que indique si desea declarar de forma voluntaria antes de que el Parlamento Europeo pueda otorgar la preceptiva autorización para proceder penalmente contra él, al tiempo que ha ordenado iniciar los trámites para solicitar dicho suplicatorio.

Cuarta investigación abierta contra el líder de SALF

El Supremo decidió admitir a trámite la querella presentada el pasado 27 de junio por los eurodiputados contra el dirigente de SALF, siguiendo el criterio favorable de la Fiscalía.

Esta causa se suma a otras tres investigaciones que el alto tribunal mantiene abiertas contra 'Alvise': una por difundir una PCR falsa del exministro de Sanidad y actual presidente de la Generalitat, Salvador Illa; otra por el presunto acoso en redes sociales a la fiscal coordinadora de delitos de odio, Susana Gisbert; y una tercera por la supuesta financiación ilegal de SALF, vinculada a los 100.000 euros que habría recibido del empresario Álvaro Romillo, conocido como 'CryptoSpain'.

En la nueva querella, los eurodiputados relatan que llevaban tiempo sufriendo una "continua campaña de hostigamiento" en redes sociales a raíz de los mensajes que 'Alvise' había difundido sobre ellos en un 'podcast' y en su canal de Telegram, y que incluso llegaron a "temer por su integridad física" después de que se difundiera el lugar en el que se encontraban o al que se dirigían.

Ambos denunciaron y aportaron pruebas de que, tras la filtración de sus direcciones de correo electrónico, números de teléfono y perfiles en redes sociales, comenzaron a recibir una "ingente" cantidad de mensajes ofensivos y/o amenazantes, hasta el punto de generarles "una continua sensación de inseguridad" que les llevó a modificar "sus hábitos o rutinas".

El Supremo recoge que los eurodiputados optaron por cerrar algunos de sus perfiles en redes sociales, restringir en otros la posibilidad de que terceros comentaran, dejar de contestar llamadas de números desconocidos y soportar la llegada de "miles" de correos electrónicos con insultos y amenazas.

Los parlamentarios europeos alegan que esta situación afectó "significativamente" a su "labor parlamentaria y la propia de su ordinaria vida familiar", además de provocarles "constante miedo o intranquilidad" ante la posibilidad de ser abordados en la calle por desconocidos en ese clima de hostilidad.

Llamamientos a la hostilidad y revelación de datos personales

La Sala de lo Penal aprecia que la conducta de 'Alvise' podría encajar en los delitos investigados, "habida cuenta de las explícitas llamadas del mismo --ya personalmente en el mencionado podcast, ya a través del canal de la aplicación Telegram que lleva su nombre y que, indiciariamente, él mismo gestiona o dirige-- a que un grupo muy numeroso de seguidores expresara y desarrollara una actitud repetidamente hostil" hacia los eurodiputados.

Para el alto tribunal, "aparece indiciariamente justificado que a través de los mencionados canales, y para llevar a término su inicial propósito", 'Alvise' "pudo haber facilitado y hecho público aspectos personales e identificativos concernientes a dichas personas".

El Supremo subraya que esa conducta se habría mantenido "sin que cesara en su actitud después de que muchos de sus seguidores hubieran reflejado explícitamente la intención de alterar el normal desarrollo de vida de los querellados, reiterando sus llamamientos a que resultaran hostigados como reacción a su posición política".

El TS aprecia "una intención voluntaria y consciente de comprometer, de manera significativa, el normal desarrollo de la vida cotidiana de sus víctimas, a partir de la persecución que pudieran desplegar las numerosas personas que llegaran a sentirse concernidas por su llamamiento público".

En uno de esos mensajes, difundido el 20 de abril en el podcast 'Eclécticos Worldwide', 'Alvise' afirmó: "Perseguidles y pedirles explicaciones. Y si tenéis que gritarle en un bar que eres un criminal, que eres un corrupto y que has votado a favor del rearme, tenéis que hacerlo vosotros, porque no lo puedo hacer yo, lo tiene que hacer la gente que nos ha votado".