El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso presentado por la defensa del joven condenado por el asesinato del exconcejal socialista granadino José Miguel Castillo Higueras, agredido en plena vía pública el 23 de enero de 2022, y mantiene íntegramente la pena de 24 años de cárcel impuesta.
Con esta resolución, el alto tribunal avala la sentencia dictada por la Audiencia de Granada, que ya declaró al acusado culpable tras el veredicto de un jurado popular, y que posteriormente fue confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), según han indicado a Europa Press fuentes conocedoras del procedimiento.
En la vista oral, celebrada en enero de 2025, tanto la Fiscalía como la acusación particular, representada por el abogado Antonio Sánchez-Jáuregui en nombre de la familia del exedil, reclamaron que se le impusiera la prisión permanente revisable.
No obstante, el magistrado entendió que el hecho de que la víctima tuviera 74 años no basta por sí solo para acreditar una especial vulnerabilidad por edad, enfermedad o discapacidad —uno de los supuestos que permiten aplicar la pena más grave prevista en el ordenamiento español— y finalmente le impuso 20 años de prisión por asesinato, a los que añadió otros cuatro años por dos delitos de robo con violencia.
Los hechos se sitúan en la mañana del 23 de enero de 2022. Cuando José Miguel Castillo Higueras caminaba por la calle San Antón de Granada, el acusado presuntamente le asestó un golpe en la cara que le hizo desplomarse al suelo, momento que aprovechó para arrebatarle su bolso bandolera, según recoge la sentencia condenatoria consultada por Europa Press.
En torno a las 8,00 horas, —y una vez que el exconcejal reanudó la marcha tras esa primera agresión— el acusado se introdujo con él en la calle Padre Alcover, le adelantó y, tras echar hacia atrás su brazo derecho para tomar impulso, supuestamente le propinó “un golpe en el rostro (...) de tal magnitud que hizo que cayese al suelo a plomo golpeándose en la parte posterior de la cabeza, marchándose al cabo de unos minutos” y dejándolo “inconsciente en el suelo y abandonado a su suerte”.
La resolución de la Audiencia considera acreditado, al igual que el jurado popular, que la muerte del exconcejal se debió al traumatismo craneoencefálico causado por el impacto de la cabeza contra el pavimento y que fue agredido por su atacante “de forma súbita y sin que lo esperase”. Acto seguido a esa segunda agresión, que lo dejó inconsciente, el acusado presuntamente se colocó sobre él y lo registró para apoderarse de los objetos que portaba, en concreto su teléfono móvil.
Durante el juicio, el procesado se declaró no culpable y, a preguntas de su letrada, aseguró que “nunca había tenido intención de matar” a Castillo Higueras. Los hechos quedaron captados por cámaras de seguridad de la zona y, en esta última resolución, adelantada por el diario Ideal, el Supremo confirma la condena inicial de 24 años de prisión.