El TSJ de Canarias confirma la pena de prisión por exigir favores sexuales a menores migrantes a cambio de regalos

El TSJ de Canarias confirma la condena de 1 año y 6 meses de cárcel a un hombre por pedir favores sexuales a menores migrantes a cambio de regalos.

2 minutos

Publicado

2 minutos

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha confirmado íntegramente la resolución de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife que impuso una pena de un año y seis meses de cárcel a un hombre acusado de solicitar favores sexuales a menores migrantes alojados en un centro de protección de la isla a cambio de distintos regalos.

Según el escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el procesado ofrecía a los chicos teléfonos móviles, ropa, zapatillas deportivas, comidas en restaurantes o dinero con el objetivo de obtener de ellos favores de carácter sexual.

La investigación se inició tras la denuncia presentada ante la Policía Nacional por un trabajador del centro de menores. Este empleado observó que, de forma reiterada por las tardes, el hombre estacionaba su vehículo en las inmediaciones del recurso de acogida y algunos de los menores subían al coche, que no reaparecía hasta varias horas más tarde.

Uno de los jóvenes llegó a informar a los educadores de que un adulto –del que facilitó su número de teléfono– había salido con él en coche en varias ocasiones y le había pedido mantener prácticas sexuales. El menor relató que le había dicho que “se acostara con él y pedirle que le enseñara el pene, acariciándole el muslo cuando regresaban al centro de acogida”, recoge la Fiscalía.

El chico rechazó las propuestas, pero explicó que el hombre le había comprado una chaqueta y un pantalón, y que le había dejado claro que no era homosexual.

Comunicación a los responsables del centro

Al día siguiente, el menor recibió varias llamadas perdidas del acusado, así como fotografías de prendas de vestir y zapatillas deportivas, hasta que “ante tal insistencia”, subraya el Ministerio Público, decidió bloquearle y trasladar la situación a sus educadores.

Ante estos hechos, la dirección del centro acordó retirar temporalmente los teléfonos móviles a los jóvenes para revisarlos. En esa comprobación se localizó un intercambio de mensajes por 'whatsapp' entre el acusado y otro menor, en el que este le reprochaba que, pese a haberle comprado un teléfono móvil, “sólo le quiso para eso”.

En la misma conversación, el hombre le remitía emoticonos de corazones y expresiones como “tengo ganas de verte”, lo que llevó al menor a informar igualmente a los profesionales del recurso y a manifestar que se sentía “molesto y preocupado” porque el acusado le había dicho que le gustaba.

Intervención policial y análisis de los teléfonos

En ejecución de un auto judicial, la Policía Nacional intervino los teléfonos móviles tanto del acusado como de los menores implicados, constatando que en el terminal del hombre se habían eliminado diversos datos. Entre los archivos y contactos borrados figuraba la línea telefónica utilizada por uno de los chicos.

También se había suprimido el número de otro de los menores. Tras el análisis de las ubicaciones eliminadas, los agentes verificaron que todas ellas se situaban en las proximidades del domicilio del acusado.

Además, en la galería de imágenes del teléfono intervenido se localizaron seis fotografías de zapatillas deportivas en forma de capturas, que la investigación relaciona con los ofrecimientos de regalos a los menores a cambio de favores sexuales.