El TSJA ratifica 13 años y medio de prisión por intentar matar a su madre con una explosión en su vivienda de Granada

El TSJA confirma 13,5 años de cárcel y 15 de libertad vigilada a un hombre por intentar matar a su madre con una explosión en su casa de Santa Fe.

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Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial. GUARDIA CIVIL

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El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la pena de 13 años y medio de cárcel y otros 15 años de libertad vigilada impuesta al hombre que, en 2024, trató de acabar con la vida de su madre octogenaria provocando una explosión en la casa de Santa Fe (Granada) donde ambos residían mientras ella dormía.

El artefacto casero que había preparado para originar la deflagración no llegó a funcionar y la explosión nunca se produjo. A pesar de ello, la Audiencia de Granada lo condenó como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa, apreciando la agravante de parentesco, y le impuso además la prohibición de comunicarse o acercarse a su madre a menos de 500 metros durante 18 años.

El procesado, de unos 55 años, recurrió la resolución alegando que su propósito no era matar a su progenitora, sino "causar daños en el inmueble para que ella se fuera a vivir con alguna de sus hermanas".

Sin embargo, en la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, la Sala de lo Civil y Penal del TSJA subraya que, al margen del móvil que pudiera haber impulsado su conducta y aun aceptando "que en lo más recóndito de su ser" albergara la intención de "destrozar la vivienda de su madre para perjudicar a sus hermanas", ello no invalida las conclusiones alcanzadas en la instancia.

Según razona el tribunal, los elementos probados en la causa permiten afirmar que el acusado "no solo asumió la eventualidad de que su madre pereciese como consecuencia de la explosión que pretendió provocar, sino que incluso pudiera afirmarse que su intención directa era la de acabar con su vida, sin que a ello quepa oponer las frases que dejó escritas" en un diario sobre estos hechos.

Manipulación de bombonas y sistema domótico

Los hechos se sitúan en la tarde del 6 de febrero de 2024, cuando el hombre acudió a la vivienda en la que vivía con su madre con el objetivo de "acabar con su vida".

Para ejecutar su plan, manipuló hasta siete bombonas de butano repartidas por la casa para que fuesen liberando gas en el interior, envolvió varios calefactores en papel y los conectó a diferentes enchufes en varias estancias.

Estos enchufes fueron "convenientemente preparados" por el acusado para poder ser activados a distancia mediante una aplicación instalada en su teléfono móvil.

De este modo, dejó todo dispuesto para que, al encender los aparatos mientras su madre dormía, el papel que recubría los calefactores prendiera y las llamas alcanzaran el gas procedente de las bombonas, originando una explosión destinada a provocar la muerte de la mujer.

Tras preparar el escenario, abandonó la vivienda mientras el gas se acumulaba progresivamente. La madre, que desconocía por completo la situación, regresó al domicilio sobre las ocho de la tarde y se acostó.

En algún momento de la madrugada, el procesado accionó desde su móvil los enchufes domóticos, lo que hizo que los calefactores se pusieran en marcha, aunque no llegó a generarse ninguna llama y, en consecuencia, la explosión no llegó a producirse.

Alrededor de las seis de la mañana, la mujer se despertó y detectó un intenso olor a gas en la casa, comprobando entonces que las bombonas estaban manipuladas. Salió a la calle en busca de ayuda y consiguió así salvar la vida.

A pesar de ello, sufrió una insuficiencia respiratoria por la inhalación de gas durante horas y padece como secuela un cuadro de estrés postraumático. Contra el fallo del TSJA todavía cabe interponer recurso ante el Tribunal Supremo.