El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha confirmado la pena de 33 años de prisión impuesta a un miembro de la banda latina de los trinitarios por tres delitos de tentativa de homicidio cometidos durante una "machetada" registrada en diciembre de 2023 a la salida de una discoteca del distrito madrileño de Carabanchel.
Así se recoge en una sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, en la que se rechaza el recurso presentado por la defensa y se mantiene íntegramente el fallo previo de la Audiencia Provincial de Madrid, al considerar que las pruebas practicadas en el juicio acreditan de forma suficiente la intervención directa del acusado en los hechos.
Los sucesos tuvieron lugar el 23 de diciembre de 2023, cuando el condenado, junto a otros individuos no identificados, se dirigió a las inmediaciones de la discoteca Fénix, situada en la Avenida de la Emperatriz Isabel número 13 de Madrid, provistos de armas blancas de gran tamaño.
En ese momento, arremetieron con machetes contra varias personas mientras proferían los gritos "Patria" y manifestaban "Somos de los Trinitarios y venimos a por los pencos".
La Sala de apelación mantiene también las indemnizaciones fijadas a favor de las víctimas —50.000 euros, 7.077 euros y 3.007 euros—, la prohibición de acercarse o comunicarse con ellas durante cinco años y la medida de libertad vigilada una vez cumplida la condena de prisión.
Los magistrados desestiman uno por uno los argumentos de la defensa. Entre los elementos clave valorados se encuentran la identificación del procesado por un testigo presencial, su detención inmediata en las cercanías del lugar de la agresión, la coincidencia con la descripción aportada a los agentes, los restos de sangre detectados en sus prendas y la geolocalización de llamadas telefónicas realizadas instantes previos al ataque.
Del mismo modo, el tribunal rechaza que se produjera indefensión por el cambio de la calificación jurídica durante la vista oral, al entender que no se modificaron los hechos enjuiciados, sino únicamente su tipificación penal, que pasó de lesiones a tentativa de asesinato, en ejercicio de la facultad que la ley reconoce a las acusaciones.