El ‘yonki del dinero’ rechaza haber cobrado comisiones en la pieza E de Imelsa y admite que manipuló grabaciones

Marcos Benavent niega comisiones en la pieza E de Imelsa, se desdice de su versión inicial y admite haber manipulado grabaciones clave del procedimiento.

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El exgerente de Imelsa Marcos Benavent (d) y su abogado, Juan Carlos Navarro (i), en imagen de archivo Rober Solsona - Europa Press

El exgerente de Imelsa Marcos Benavent (d) y su abogado, Juan Carlos Navarro (i), en imagen de archivo Rober Solsona - Europa Press

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Marcos Benavent, exgerente de la empresa pública Imelsa y autodenominado ‘yonki del dinero’, ha negado ante el tribunal haber percibido comisiones en la pieza E del caso Imelsa y ha reiterado que alteró las grabaciones que dieron origen al procedimiento: “En esa época contaba muchas mentiras”.

Benavent ha realizado estas manifestaciones durante su declaración como investigado en la pieza E, en la que se sienta en el banquillo junto a Vicente Burgos, exgerente de la Fundación Jaume II el Just, y tres representantes legales y/o apoderados de varias compañías adjudicatarias de contratos del Ayuntamiento de València.

Esta pieza separada se centra en supuestas irregularidades en la adjudicación de contratos de la Concejalía de Cultura del consistorio valenciano entre 2003 y 2007, etapa en la que estaba al frente la ya fallecida María José Alcón.

En este procedimiento, Benavent se enfrenta a una petición fiscal de seis años y medio de prisión por delitos de cohecho —en calidad de cooperador—, prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos. Además de la pena de cárcel, la Fiscalía solicita para él una multa de 29.000 euros y su inhabilitación para empleo o cargo público durante varios años.

El exgerente de Imelsa ha optado por contestar únicamente a las cuestiones planteadas por su letrado, Juan Carlos Navarro, y por el tribunal. Ha destacado que su incorporación a la Fundación Jaume II se produjo por decisión del entonces conseller Esteban González Pons, quien “conocía de mi experiencia en el Ayuntamiento de Xàtiva, donde era concejal, y me contrató como persona de confianza, como enlace. Fue en los años 2003 a 2007”, ha indicado.

Según ha relatado, su función principal se centraba en un expediente relativo al traslado de un claustrillo ubicado en Madrid, un asunto “complicado” que “tardó en ejecutarse cuatro años”. “Al ser tan complicado --ha añadido-- González Pons me quiso entre su gabinete y la fundación”.

En esta misma línea, Benavent ha precisado que, aunque figuraba en la Fundación Jaume II, desarrollaba su labor en dependencias del gabinete del conseller y en ocasiones se desplazaba a la sede de la fundación. Ha asegurado que “claro” que realizó trabajos para la fundación y que los cobró, por lo que ha desmentido lo declarado en fase de instrucción, alegando que entonces habló “bajo influencia emocional”.

“La estrategia de mi defensa anterior era salpicar a todo el mundo, salpicar al PP en todo lo posible, meter a todo el mundo que pudiera ser en todo el proceso”, ha añadido durante su testimonio.

Sobre sus tareas en la entidad, ha mencionado “reuniones, preparación de expedientes y viajes”, entre otras actividades.

Preguntado si recibió dinero o “algo” de empresarios o adjudicatarios de contratos municipales en ese periodo, Benavent ha respondido que “no”. También ha negado haber recibido instrucciones de empresarios para influir en la mesa de contratación o de valoración. “No he recibido ninguna instrucción de nadie. No sé quién estaba en la mesa de contratación”, ha remarcado.

En la misma línea, cuestionado acerca de si actuó como intermediario para influir en Alcón, entonces responsable de la Concejalía de Cultura, ha contestado que “no”. Ha explicado que “Alcón no estaba en ese momento en una buena situación psicológica y emocional. Vicente Burgos, su exmarido, me pidió que la calmara y que interviniera un poco. A veces le contaba mentiras para que la relación con Vicente fuera más calmada”. “Yo contaba muchas mentiras entonces”, ha señalado.

Las grabaciones que originaron el caso Imelsa

Benavent ha querido también pronunciarse sobre las grabaciones que dieron pie a la causa de Imelsa, entregadas en la Fiscalía en julio de 2014 por Rosa Pérez Garijo (EU), tras recibir un pendrive de Mariano López, exsuegro de Benavent.

En este punto, el investigado se ha desdicho de lo afirmado durante la instrucción: “No ratifico lo que dije porque no estaba en mis mejores condiciones ni físicas ni mentales. Muchas veces venía perjudicado, la gran mayoría de veces. Venía muchas veces fumado, fumaba marihuana en aquel entonces”, ha relatado.

Ha añadido que en aquella época realizaba grabaciones con su teléfono móvil y con cintas de magnetofón y que “las hice muchas veces provocando a las partes. Bastantes grabaciones las manipulé yo personalmente. Usaba un programa y estas grabaciones de la pieza E las manipulé”, ha enfatizado.

Según ha explicado, volcaba esos audios a un disco duro externo que utilizaba con su ordenador portátil y que quedó en la vivienda de su exmujer. “No me dejaron entrar a por él cuando me separé porque fue un divorcio complicado”, ha indicado.

En la sesión de este lunes también ha declarado otro de los investigados, el empresario Carlos Vicent, quien ha indicado que en 2003 era gerente de la empresa adjudicataria del contrato de La Lonja. Ha señalado que no conocía “de nada” a Benavent antes de la obra y que solo lo vio alguna vez en la intervención junto a Alcón. “Creo que se presentó como un asesor cultural, entendí que era del Ayuntamiento pero no sé”, ha manifestado.