La Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de la Plaza número 4 de Almería, en funciones de guardia, ha ordenado este jueves el ingreso en prisión provisional de diez de las 15 personas detenidas en una amplia operación contra la inmigración irregular y el denominado 'petaqueo' desarrollada en distintos municipios de Almería y Granada.
Fuentes del TSJA han señalado que los otros cinco investigados, entre ellos algunos que no habían podido ser localizados inicialmente, han quedado en libertad, si bien continúan encausados dentro del mismo procedimiento judicial.
La causa se dirige por la supuesta comisión de delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, pertenencia a organización criminal y riesgo catastrófico, este último relacionado con las numerosas petacas de combustible intervenidas durante el operativo policial.
La actuación de las fuerzas de seguridad ha incluido 14 registros en varias localidades de la provincia de Almería y en una nave industrial situada en Granada, donde se han incautado, entre otros efectos, hasta siete 'narcolanchas'.
Las pesquisas arrancaron en septiembre de 2025 tras varios episodios migratorios que, según el análisis policial, estarían liderados por K.A.M. al frente de una presunta organización criminal integrada por otras seis personas.
El principal investigado habría asumido la coordinación del suministro y la compra de hasta siete embarcaciones, con las que se habría facilitado el abastecimiento de combustible y de avituallamiento a otras organizaciones delictivas, según han indicado a Europa Press fuentes judiciales.
El dispositivo, desplegado el pasado martes, incluyó el registro de viviendas de los sospechosos, así como diseminados, cortijos y naves en Vícar, Viator, Huércal de Almería, Roquetas de Mar, El Ejido, Almería y Benalúa (Granada). En estos puntos se hallaron algunas de las embarcaciones sobre remolques y una gran cantidad de combustible almacenado en garrafas y bidones.
Los agentes seguían la pista del supuesto 'cabecilla', a quien atribuyen la preparación de una embarcación en el puerto de Aguadulce, la realización de pruebas antes de ocultarla en un camping de Viator y su posterior botadura en Pulpí. Esta lancha fue finalmente interceptada por las autoridades argelinas con dos migrantes a bordo.
Los investigadores también vinculan a miembros de la red con otras operaciones de favorecimiento de la inmigración ilegal, entre ellas una actuación de la Guardia Civil del pasado 21 de febrero, cuando se localizaron 31 inmigrantes en la playa de Calabardina (Murcia), supuestamente trasladados por un colaborador en una embarcación con tres potentes motores.
La organización proporcionaba además apoyo logístico "permanente" a otras mafias mediante el suministro de "grandes cantidades de gasolina", llegando a mover hasta 120 garrafas en una sola noche. Estos repostajes, junto con los víveres, permitían a otras redes completar la travesía de ida y vuelta a Argelia sin necesidad de escalas.
De acuerdo con la investigación, el grupo utilizaba calas "discretas" como la Cala de la Invencible, en Almería, para efectuar estos suministros clandestinos de madrugada, bajo estrictas medidas de seguridad y utilizando naves industriales y cortijos, algunos situados en el interior, alejados de la línea de costa.
Las diligencias apuntan a una estructura jerarquizada en la que, por debajo del supuesto líder, se situarían dos de sus cuñados, encargados del transporte por carretera de las lanchas y del acompañamiento de los inmigrantes.
Los agentes señalan también a un cuarto investigado como "enlace logístico" de la organización, responsable de captar pilotos y gestionar naves para ocultar embarcaciones de alta velocidad. En un escalón inferior se ubicarían otros tres sospechosos dedicados a prestar apoyo logístico y cobertura al pilotaje de estas embarcaciones de género prohibido.