El piloto de la narcolancha que resultó herido en una operación de la Guardia Civil contra el narcotráfico en aguas de Huelva, en la que se intervinieron cinco toneladas de hachís, ha sido enviado a prisión, de modo que los cuatro arrestados se encuentran ya en la cárcel.
Según ha informado el Instituto Armado, la operación se inició cuando el Servicio Aéreo de la Guardia Civil detectó una embarcación cargada con fardos, de los que se emplean de forma habitual para el transporte de droga, frente a la costa onubense.
De forma inmediata se dirigieron a la zona varias patrulleras del Servicio Marítimo. Al localizar la narcolancha, sus ocupantes emprendieron la huida y llevaron a cabo maniobras evasivas de alto riesgo para la integridad física de los agentes.
Durante la persecución, uno de los tripulantes de la embarcación que transportaba los fardos cayó al mar tras salir despedido, siendo rescatado por una de las patrulleras de la Guardia Civil. Ante la peligrosidad del escenario, los agentes actuaron para preservar la seguridad de todos los implicados, efectuando primero disparos disuasorios al aire y, posteriormente, dirigidos a zonas no vitales, resultando herido en una pierna el piloto de la narcolancha.
Finalmente, la semirrígida fue interceptada y se localizaron 123 fardos de hachís con un peso aproximado de 4.920 kilogramos. Sus tres tripulantes fueron arrestados como presuntos responsables de un delito contra la salud pública e ingresaron en prisión el pasado lunes.
Por su parte, el piloto de la narcolancha herido recibió el alta médica también el lunes, pasó a disposición judicial este martes y el juez ordenó igualmente su ingreso en la cárcel. De este modo, los cuatro detenidos en la operación permanecen ya en prisión.