El exdiputado Íñigo Errejón no acudirá este martes a los Juzgados de Plaza de Castilla para recoger la notificación de apertura de juicio oral dictada en su contra por un presunto delito de agresión sexual a la actriz Elisa Mouliaá, por unos hechos que se habrían producido una noche de octubre de 2021, según ha comunicado su defensa.
Según fuentes de su equipo jurídico, Errejón sigue sin tener certeza de que la intérprete haya corregido el defecto de forma que afecta al escrito en el que renunciaba a continuar con la acusación contra el exdirigente de Sumar. “Informamos de que, atendiendo a motivos de economía procesal y seguridad jurídica, que deben primar en todo procedimiento, Íñigo no acudirá”, han indicado.
El magistrado Adolfo Carretero había citado a Errejón este martes desde las 09.30 horas para “emplazarle, requerirle y notificarle” el auto por el que se decreta su pase a juicio y se le sienta en el banquillo de los acusados.
Paralelamente, la actriz ha convocado a los medios este mismo martes a las 12.00 horas “para comunicar su decisión sobre continuar o no en la acusación particular”. Mouliaá comparecerá acompañada de su letrado, Alfredo Arrién, después de haber señalado este lunes que estaba “valorando qué decisión tomará finalmente”.
La Audiencia Provincial de Madrid se reunió este lunes para analizar el recurso interpuesto por la defensa de Errejón contra su procesamiento. El tribunal se dirigió al juez instructor para que aclarase si había recibido el escrito en el que la actriz le comunicaba que renunciaba a la acusación y para que precisara si había adoptado alguna resolución al respecto.
Con anterioridad, el magistrado había afirmado que sí constaba en la causa el escrito de Mouliaá retirando su acusación, pero puntualizó que carecía de la firma de abogado y procurador, “como es preceptivo”.
Por ello, requirió a la actriz que solventara ese defecto formal para poder tramitar su petición de archivo. “Pues si no lo hiciere, el procedimiento continuará por sus trámites al haberse dictado ya auto de apertura de juicio oral y haber formulado la peticionaria escrito de acusación firmado por abogado y procurador y existir otro escrito acusatorio de la acusación popular”, advirtió el instructor.
El juez aprecia indicios suficientes
El pasado mes de noviembre, tras trece meses de diligencias, el juez decidió procesar a Errejón. Durante la investigación tomó declaración al propio exdiputado, a Mouliaá, a varios testigos y a especialistas en psiquiatría. Como parte de las actuaciones, también reclamó a ambos que aportaran las conversaciones que mantuvieron en las fechas próximas a la supuesta agresión.
De acuerdo con la denuncia de la actriz, los hechos se habrían producido tras la presentación de un libro de Errejón, después de casi un año de contacto a través de redes sociales. Mouliaá relata que, al finalizar el acto, ambos se dirigieron a un bar cercano a tomar unas cervezas y que ella, que tenía previsto asistir esa noche a una fiesta en casa de un amigo, “por educación” invitó al dirigente a acompañarla.
El magistrado concluyó que “los indicios existen y no han sido totalmente desvirtuados por la versión del investigado, su prueba pericial y documental”.
La Fiscalía se aparta del caso
La Fiscalía de Madrid, por su lado, solicitó al juez el archivo de la causa al considerar “insuficientes” los indicios. En su escrito de conclusiones provisionales, al que tuvo acceso Europa Press, pidió la “libre absolución” de Errejón al entender que “los hechos no son constitutivos de delito”.
En contraste, el abogado de la acusación popular ejercida por la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (Adive), Jorge Piedrafita, mantiene la imputación contra Errejón al considerar vigente “el relato de los graves hechos que atentan contra la libertad sexual”. “Por muy poderoso que sea el denunciado no pueden quedarse impunes”, afirmó.
La propia Adive sostiene que el juicio contra Errejón seguirá adelante incluso si Mouliaá —que en su día llegó a solicitar tres años de prisión para el exdiputado— y la Fiscalía se apartan del procedimiento. La asociación pretende proteger, según ha señalado, “los derechos de la víctima, que ha sufrido un enorme desgaste y exposición en solitario”.