Fiscalía mantiene que el portero mató al cliente en Bolaños y la defensa insiste en que se protegía

Fiscalía y defensa chocan en el juicio al portero de Bolaños de Calatrava, acusado de homicidio, mientras el jurado se prepara para deliberar.

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Juicio al portero de discoteca acusado de homicidio en Bolaños de Calatrava. EUROPA PRESS

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La Fiscalía ha reiterado este miércoles ante el tribunal que el portero de una discoteca acusado de homicidio en Bolaños de Calatrava fue quien acabó con la vida de un cliente, mientras que la defensa sostiene que actuó en todo momento en legítima defensa y que su representado no causó la muerte del hombre.

Estas posiciones contrapuestas han quedado de nuevo de manifiesto en la tercera sesión del juicio con jurado popular celebrada en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, en la que las partes han formulado sus conclusiones finales antes de que este jueves se entregue al jurado el objeto del veredicto, paso previo a la fase de deliberación.

Durante su informe, la fiscal ha insistido en que fue el acusado quien mató a la víctima, destacando que, aunque previamente había sido herido con una navaja, decidió ir tras ella cuando ya se alejaba del lugar, recorriendo unos 200 metros desde el bar hasta el punto donde se produjo la agresión mortal.

A su entender, no concurría “miedo insuperable” --tal y como invoca la defensa--, ya que, de haber existido, el procesado no habría salido tras la víctima, y ha defendido que el empleo del detector de metales para golpear en una “zona vital como la cabeza” pone de relieve “voluntad y dolo de matar”.

La representante del Ministerio Público ha apoyado su versión en las conclusiones de los forenses, que señalan que la víctima sufrió un traumatismo craneoencefálico severo, con fractura de la totalidad de los huesos del cráneo, causado por un objeto compatible con el detector de metales utilizado en el local.

En la misma línea, el letrado de la acusación particular ha calificado de “inverosímil” el relato ofrecido por el acusado en la sesión anterior y ha defendido que hay elementos de prueba suficientes para sostener que no actuó en legítima defensa, sino que persiguió a la víctima, le dio “caza” y terminó con su vida.

Por el contrario, el abogado defensor ha argumentado que los hechos no serían constitutivos de delito y, de forma subsidiaria, ha propuesto que, en todo caso, podrían encajar en un homicidio imprudente en concurso con lesiones dolosas.

La defensa ha recalcado que no hay pruebas concluyentes de que el portero golpeara a la víctima con el detector de metales ni de que tuviera intención de matarla, subrayando que el hecho de que las lesiones sean compatibles con ese objeto no excluye que se hubiera podido emplear otro, y que su cliente únicamente trató de protegerse de los navajazos.

En su turno de última palabra, el acusado ha pedido perdón a la familia del fallecido, ha reiterado que no golpeó a la víctima y ha asegurado que nunca quiso acabar con su vida, manteniendo que lo único que hizo fue defenderse.

Tras la entrega del objeto del veredicto al jurado popular, el procedimiento quedará visto para sentencia a la espera de que los miembros del jurado se retiren a deliberar y determinen si consideran acreditados o no los hechos imputados al portero de Bolaños de Calatrava.

Fiscalía solicita 14 años de prisión

Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos se remontan a julio de 2022, cuando, tras una discusión a las puertas del local de ocio al intentar la víctima acceder al establecimiento, se produjo un primer enfrentamiento con el portero.

Después de abandonar el lugar, el cliente regresó minutos más tarde con un arma blanca, con la que hirió al acusado y, siempre según la versión de la Fiscalía, el portero salió entonces tras él y le asestó un golpe en la cabeza con un detector de metales, provocándole lesiones mortales. Por ello, el Ministerio Público interesa una condena de 14 años de prisión por un delito de homicidio.