El ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha vuelto este jueves a la vida pública en un acto celebrado en el Ateneo de Madrid, donde un nutrido grupo de juristas ha dado a conocer un manifiesto muy crítico con la sentencia condenatoria dictada por el Tribunal Supremo.
La cita ha arrancado con un prolongado aplauso del público en señal de respaldo al ex fiscal general del Estado. La presentación ha corrido a cargo de la abogada laboralista Paquita Sauquillo, que ha destacado la "dignidad" con la que García Ortiz ha afrontado todo el procedimiento judicial.
Entre los intervinientes han tomado la palabra varios magistrados y juristas. El primero ha sido Manuel de la Rocha Rubí, primer alcalde de Fuenlabrada (Madrid) tras la Transición y consejero de Educación en el Gobierno de Joaquín Leguina (PSOE), quien ha calificado la sentencia de "indignante" y ha descrito como un "hecho bochornoso" el cese de García Ortiz.
La vicepresidenta de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), Pepa Berdugo García-Maestro, ha subrayado en su discurso que todo el proceso penal ha resultado "inquietante", al igual que el fallo condenatorio. Además, ha denunciado el "maltrato institucional" que, a su juicio, ha sufrido el ex fiscal general del Estado.
También ha intervenido el exmagistrado del Supremo, Joaquín Giménez, que ha calificado de "decepcionante" la resolución del Alto Tribunal. Ha insistido en que los jueces deben actuar al margen de sus propias convicciones políticas cuando ejercen su función: "Lo que es evidente es que cuando se pone a la hora de enjuiciar tiene que ser independiente de su propia ideología para ponerse al servicio de la ley democráticamente votada en las Cortes."
El turno final ha correspondido al abogado, político, periodista y cofundador de CCOO, Nicolás Sartorius, quien ha defendido en todo momento la presunción de inocencia de García Ortiz y ha afirmado que considera una "aberración" la decisión del Tribunal Supremo. Ha incidido, además, en el apartado de la sentencia que desplaza la responsabilidad hacia el acusado o su "entorno". "No tenían ni idea de quién había sido, nunca he visto nada parecido a esto", ha remachado.
La jornada ha concluido con la lectura del manifiesto de apoyo titulado 'Una sentencia inquietante', respaldado por 150 juristas entre los que se cuentan catedráticos, abogados, fiscales y también magistrados ya jubilados.
En el texto se tacha de "inaceptable" la condena del Supremo al fiscal general por revelación de secretos, al entender que vulnera gravemente el principio de presunción de inocencia y el derecho 'in dubio pro reo'. El documento sostiene que el fallo no se apoya en pruebas directas y descansa en "conjeturas" e indicios débiles que no rebasan el umbral de la "mera sospecha".
Ante lo que califican como un "golpe a la confianza institucional" y un "menoscabo" del secreto profesional periodístico, los firmantes reclaman que la sentencia sea revocada por instancias superiores al no haberse demostrado la culpabilidad más allá de toda duda razonable.