La organización ecologista Greenpeace ha reclamado al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que inicie de oficio el procedimiento de revisión de la licencia de obras del hotel levantado en el paraje de El Algarrobico, en el municipio de Carboneras (Almería). Con esta iniciativa, la entidad pretende frenar las "estrategias dilatorias" que, según denuncia, el Ayuntamiento ha venido aplicando durante los últimos cuatro años.
En una nota remitida a los medios, Greenpeace explica que esta vía jurídica, amparada en el artículo 108.1.a) de la Ley de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, permitiría aplicar el principio de economía procesal. De esta forma, se impediría que la promotora Azata del Sol y sus sociedades vinculadas pudieran recurrir la decisión por la vía contencioso-administrativa, lo que "alargaría la situación administrativa y judicial".
El coordinador de Greenpeace en Andalucía, Luis Berraquero, ha subrayado que "si existe alguna fórmula dentro del reglamento jurídico para que podamos avanzar con este caso, rogamos al tribunal que la ponga en marcha. Es inadmisible que una entidad pueda estar más de cuatro años eludiendo cumplir una sentencia del Tribunal Supremo (TS)".
En la misma línea, ha añadido que "la situación de desamparo es total. Por eso animamos al TSJA a que inicie este procedimiento de oficio. La desfachatez del consistorio de Carboneras no conoce límites".
La solicitud de Greenpeace llega tras el último incumplimiento que la organización atribuye al Ayuntamiento de Carboneras, que habría permitido la caducidad del expediente tramitado ante el Consejo Consultivo de Andalucía (CCA) desde diciembre de 2025.
De acuerdo con la versión de la ONG, el Consistorio remitió una petición de dictamen a este órgano consultivo de apoyo técnico-jurídico a las Administraciones públicas como requisito previo para poder revisar la licencia de obras del establecimiento hotelero.
No obstante, en el escrito elevado al CCA, el Ayuntamiento de Carboneras no aportó toda la documentación requerida por el organismo, que se la estuvo reclamando durante más de tres meses. El Consistorio acabó pidiendo una ampliación del plazo al alegar que la ausencia de secretario municipal le impedía atender dichas exigencias. Greenpeace interpreta esta actuación como una nueva maniobra para seguir sin ejecutar la sentencia que obliga a revisar la licencia de obras.
Posible derivada penal por desobediencia
Ante lo que califica como un incumplimiento reiterado y coincidiendo con el vigésimo aniversario de la paralización de las obras del hotel, Greenpeace ha decidido dar un paso más y ha solicitado al alto tribunal andaluz que ponga en conocimiento de la Fiscalía la actuación del alcalde de Carboneras por un posible delito de desobediencia.
La organización ecologista reclama que se abra la vía penal al entender que se mantiene una situación de "completo desamparo ante las constantes maniobras dilatorias que el consistorio ha realizado a lo largo de estos años".
Berraquero ha insistido en que "estar mareando la perdiz durante años, con una sentencia firme del TS que indica bien claro que el Ayuntamiento tenía que revisar la licencia de obras, no puede quedar impune. A Greenpeace, y a gran parte de la sociedad española, nos indigna ver cómo este símbolo del pelotazo urbanístico sigue en pie con excusas vanas y de dudosa veracidad".