El Ministerio de Igualdad ha impuesto una sanción de 25.285 euros a Vodafone tras los problemas detectados el 11 de noviembre en el sistema de pulseras para maltratadores, destinadas a controlar judicialmente a personas condenadas por violencia de género.
La caída del sistema, que monitoriza electrónicamente a personas con órdenes de alejamiento para proteger a las víctimas de violencia de género, bloqueó el acceso de los operadores al sistema conocido como Cometa entre las 04:00 y las 17:00 horas, lo que obligó a activar protocolos de protección alternativos y a contactar directamente con las mujeres usuarias y con las fuerzas y cuerpos de seguridad para garantizar su seguridad.
La multa se produce después de que el ministerio abriera un expediente para evaluar los fallos detectados en el servicio. Tras la investigación, se decidió aplicar la penalidad económica, que se hará efectiva mediante deducciones en el contrato con la empresa adjudicataria.
Desde el departamento dirigido por Ana Redondo han señalado que, aunque “ninguna tecnología es infalible”, el sistema de pulseras “funciona con normalidad” y cumple su propósito de garantizar la protección de las víctimas.
Además, el Ministerio ha destacado la colaboración de Vodafone en la prestación del servicio y su compromiso por ofrecer el mejor funcionamiento posible, asegurando la fiabilidad del sistema dentro de los márgenes tecnológicos existentes.
Antecedentes y otros fallos técnicos
El Ministerio ha señalado que se trata de la primera sanción económica por este incidente, pero que habrá multas adicionales por otros fallos más graves detectados en 2024, entre ellos un error en la transferencia de datos desde la adjudicataria anterior que provocó la imposibilidad de rastrear movimientos de agresores durante varios meses, lo que según la Fiscalía General del Estado produjo una “potencial desprotección” de las víctimas en procesos judiciales.
De hecho, desde que Vodafone y Securitas asumieron la gestión del servicio, se han reportado múltiples incidencias, como errores de geolocalización, alertas que se activaban sin motivo o no funcionaban cuando debían, y fallos durante la transición de datos desde la anterior concesionaria.
El nuevo contrato y mejoras del sistema
El Ministerio también ha anunciado que el contrato de gestión del sistema Cometa será renovado en mayo de 2026, por un importe de aproximadamente 71 millones de euros. El nuevo contrato incluirá mejoras técnicas, como el reemplazo progresivo de las actuales pulseras por tobilleras más resistentes y difíciles de manipular, mayor personal en el centro de control y la obligación de sustituir dispositivos defectuosos en un plazo máximo de 24 horas.
Las pulseras antimaltrato forman parte de un conjunto de herramientas de protección para mujeres víctimas de violencia de género en España, y su correcto funcionamiento ha sido objeto de debate político y social tras las incidencias registradas desde 2024, que llevaron a la apertura de investigaciones internas y externas para analizar su gestión y eficacia.