Integrantes de Casuals ligados a Boixos Nois aceptan 3 años de cárcel por extorsionar a empresarios para quedarse con un Ferrari

Siete acusados ligados a los Casuals pactan penas de hasta 3 años de cárcel por extorsionar a dos empresarios y apropiarse de un Ferrari Testarossa.

3 minutos

Siete acusados, algunos de ellos miembros de 'Casuals', este lunes en la Audiencia de Barcelona EUROPA PRESS

Siete acusados, algunos de ellos miembros de 'Casuals', este lunes en la Audiencia de Barcelona EUROPA PRESS

Comenta

Publicado

3 minutos

Siete procesados, algunos de ellos vinculados al grupo criminal 'Casuals' asociado a los Boixos Nois, han aceptado condenas de entre 3 meses y 3 años de prisión por extorsionar a dos empresarios con el objetivo de apropiarse de un Ferrari Testarossa valorado en más de 200.000 euros.

El acuerdo se ha cerrado este lunes, fecha en la que debía arrancar el juicio en la Audiencia de Barcelona. Los dos principales encausados han sido sentenciados a 3 años de cárcel por un delito continuado de extorsión y otro de receptación, tras admitir su participación en los hechos.

Bajo un fuerte dispositivo policial, el tribunal ha condenado también 'in voce' a otros 4 acusados a 6 meses de prisión como coautores de un delito de receptación, mientras que el último ha recibido una pena de 3 meses como cómplice de un delito continuado de extorsión.

La Fiscalía reclamaba inicialmente penas de entre 2 años y 4 meses y 9 años y 8 meses de cárcel, pero las ha reducido después de que las defensas consiguieran la nulidad de la sonorización del vehículo de uno de los investigados, que era una de las pruebas principales.

El Ministerio Público, al reformular su escrito de conclusiones, ha aplicado una atenuante muy cualificada de reparación del daño por la entrega conjunta y solidaria de 100.000 euros a las víctimas por los perjuicios causados, cantidad a la que se añaden otros 35.000 euros que deberán abonar en concepto de responsabilidad civil.

Extorsión para apropiarse del Ferrari

Los hechos se remontan a mediados de octubre de 2022, cuando dos de los ahora condenados se presentaron en una tienda de animales de Lliçà de Vall (Barcelona) y, tras identificarse como 'Causals', reclamaron al propietario el pago de 100.000 euros que, según afirmaron, les debía su socio "por haberle prestado seguridad", según el escrito de acusación de la Fiscalía consultado por Europa Press.

El comerciante respondió que no disponía de esa suma, pero los acusados le indicaron que no podría marcharse hasta abonar algo y le avisaron de que, si no lo hacía, acudirían "40 tíos" para destrozarle el negocio. Ante la amenaza, el hombre los acompañó a un concesionario de su propiedad y consintió en entregarles un Ferrari Testarossa tasado en 211.000 euros.

Para consumar la operación, formalizaron un contrato simulado de compraventa del coche por 100.000 euros, en el que figuraba como vendedor uno de los procesados y como comprador una sociedad; el dueño legítimo del vehículo no recibió ninguna contraprestación por el Ferrari.

Al día siguiente, los acusados volvieron al establecimiento y exigieron al empresario 10.000 euros por las gestiones de la compraventa y por haber evitado que fueran 40 personas a agredirle. El hombre, "totalmente atemorizado", les entregó esa cantidad en metálico.

Horas después, uno de los procesados regresó al local y le reclamó otro coche a cambio de "salvarle la vida", por lo que la víctima accedió a simular la venta de un Volkswagen Golf y a hacerse cargo del seguro; este vehículo ha sido recuperado y permanece intervenido.

El 16 de enero de 2023, tres individuos no identificados, en connivencia con los 'Casuals', se personaron en el negocio y se presentaron como miembros de la mafia marsellesa. Amenazaron a la víctima con matarla y torturarla si acudía a la policía y si no abonaba 50.000 euros, llegando a aparentar que portaban un arma y a advertirle de que le darían dos tiros, instándole a llamar a alguien con quien negociar.

A los 30 minutos acudieron al lugar dos integrantes de 'Casuals' y escenificaron una supuesta negociación en favor del afectado para darle margen para reunir los 50.000 euros. En esta ocasión, sin embargo, la víctima no pagó y optó por presentar denuncia.

Conscientes del origen ilícito del Ferrari, los acusados lo mantuvieron oculto y, ante el avance de la investigación policial y judicial, resolvieron venderlo por 140.000 euros y repartirse el beneficio. El coche no ha podido ser recuperado.

Amenazas al socio del primer empresario

De forma paralela, entre diciembre de 2022 y enero de 2023, dos de los procesados se desplazaron a un negocio de Vilanova i la Geltrù (Barcelona) regentado por el socio de la primera víctima y, tras presentarse como miembros de 'Casuals', le exigieron 20.000 euros por haber solicitado protección, bajo la amenaza de agredirle y destrozar el local si no pagaba. El empresario acabó abonando la suma en efectivo.

Poco después, otro de los acusados convenció a la víctima de que había resuelto su conflicto con los 'Casuals' y le reclamó 10.000 euros, que también entregó. Además, le exigió mediante mensajes de audio, texto y llamadas que se hiciera cargo del alquiler de su piso, del Incasol y de otras cantidades de dinero, siempre bajo amenazas de muerte.

De los siete acusados en esta causa, tres ya habían sido arrestados en la 'Operación Hydra' de los Mossos d'Esquadra contra los 'Casuals', que culminó en julio de 2023 con la detención de 33 personas.