La entidad catalana de defensa de los derechos humanos Irídia ha presentado ante el Comité contra la Tortura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el caso de las presuntas torturas franquistas sufridas por los hermanos Ferrándiz en Barcelona.
Es la primera vez que este órgano recibe una denuncia de este tipo tras la entrada en vigor de la Ley de Memoria Democrática de 2022, que fija el deber de investigar los crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la dictadura franquista y recoge de forma expresa que “no prescriben ni pueden ser amnistiados”, señala Irídia en una nota.
La organización ha optado por acudir a la instancia internacional después de que el Juzgado de Instrucción número 3 de Barcelona rechazara en noviembre de 2023 la querella presentada en nombre de los hermanos Ferrándiz, de que la Audiencia de Barcelona avalara ese archivo y de que el Tribunal Constitucional inadmitiera el recurso de amparo posterior.
Según la asociación, el magistrado instructor desestimó la querella “sin practicar ninguna diligencia de investigación”, invocando la prescripción del delito, el principio de legalidad y la Ley de Amnistía de 1977 como argumentos para cerrar el procedimiento.
La letrada de Irídia, Laura Medina, critica que en todas las instancias judiciales se haya bloqueado la causa “y no se permitiera ni tan solo la mínima investigación para esclarecer los hechos” y para poder determinar quiénes serían los presuntos responsables.
Irídia afirma que Maria Isabel y José Pablo Ferrándiz fueron arrestados en la Prefectura de Via Laietana durante 32 días cuando tenían 17 años, que permanecieron totalmente incomunicados y que fueron sometidos a “torturas físicas y psicológicas” por agentes de la Brigada Político-Social exclusivamente por su militancia política y, en el caso de ella, también por razones de género.