Jordi Pujol Ferrusola, hijo mayor del expresidente catalán Jordi Pujol i Soley, ha rechazado este martes ante el tribunal de la Audiencia Nacional haber percibido fondos en Andorra procedentes de las constructoras Isolux Corsán y Copisa, así como haber mantenido “ninguna relación” con la Generalitat de Cataluña.
“Nunca he recibido en Andorra nada de ellos, ni ellos han recibido por mi parte desde Andorra nada de mí. No he tenido ninguna relación con la Generalitat”, ha manifestado a preguntas del fiscal en el juicio por el presunto enriquecimiento ilícito del clan Pujol, en el que figura como acusado.
El acusado ha recalcado igualmente que no ha llevado a cabo compensaciones financieras y que no se ha producido “ningún trasvase” de capital entre España y Andorra, ni en sentido inverso, ni a través de sus propias sociedades ni de las empresas con las que ha realizado operaciones.
El primogénito de los Pujol ha relatado que hasta el año 2000 se ocupó de repartir “láminas” o títulos financieros que posteriormente fueron vendidos. “Yo reparto el dinero entre la familia, entre los que les toca la 'deixa' (herencia) de mi abuelo. En algunos casos son cifras no iguales, en otros, son cifras iguales. En algunos casos, alguno me decía a mí, 'déjamelo en efectivo, que ya me lo ingresaré yo'”, ha señalado.
Origen del dinero y operaciones con su hermano
Según ha indicado, también realizó “alguna operación financiera” con su hermano Josep. “En algún momento nos compensábamos los montantes, pero básicamente es la devolución de la 'deixa' una vez vendida la lámina financiera del título”, ha precisado ante el tribunal.
Pujol Ferrusola ha reiterado que el dinero analizado en esta causa procede, en lo que a él respecta, de la enajenación de esas láminas financieras, y que las cantidades que percibía llegaban en distintas divisas: en ocasiones en pesetas, “la mayoría en dólares” y también en marcos alemanes o libras esterlinas.
La Fiscalía Anticorrupción solicita para los siete hijos del 'expresident' penas de entre 8 y 29 años de prisión, de acuerdo con el escrito de acusación al que tuvo acceso Europa Press.
Anticorrupción reclama la condena más elevada, 29 años de cárcel, para el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, junto con una multa superior a 6,5 millones de euros. Para su exesposa, Mercè Gironès, a quien la fiscal atribuye haber compartido el patrimonio de su entonces marido, pide 17 años de prisión y una sanción superior a 600.000 euros.
Además de las multas, el Ministerio Público exige que la familia Pujol reintegre el capital que presuntamente manejó de forma ilícita, una suma que supera los 45 millones de euros.