El Tribunal Penal de Cagliari (Italia) ha celebrado este jueves la vista en la que han declarado como testigos Juana Rivas y su hijo mayor de edad en el procedimiento abierto contra la expareja de ella y padre de sus dos hijos, Francesco Arcuri, investigado por un presunto maltrato a los menores. Ambos han descrito ante el tribunal una realidad que, según han sostenido, convirtió sus vidas en un "infierno".
La sesión, fijada para las 10,00 horas, comenzó con retraso al alargarse un juicio anterior, según han explicado a Europa Press fuentes conocedoras del caso. Han señalado que las intervenciones de Rivas y de su hijo se han extendido durante varias horas y, a las 14,30 horas, el joven aún no había concluido su testimonio.
Las mismas fuentes han subrayado la relevancia de la declaración del hijo, que comparece no solo como testigo sino también como presunta "víctima" tras haber convivido cinco años con su padre en Italia antes de regresar a España con su madre, además de lo que habría sufrido cuando era niño mientras sus progenitores seguían juntos. El procedimiento contra Arcuri se centra en un supuesto maltrato físico y psíquico continuado hacia los dos hijos que comparte con la vecina de Maracena (Granada).
Rivas ha expuesto ante el tribunal diversos episodios de malos tratos que, según ha indicado, le contaban sus hijos sobre la convivencia con su padre. Ha declarado separada de Arcuri mediante un biombo. En la misma línea, el hijo ha descrito "la pesadilla absoluta y una situación de tortura permanente" en la que, según ha asegurado, "han vivido" los menores.
Este joven ha hablado de "vejaciones", "amenazas de muerte", y de "maltrato físico y psicológico continuado" dentro de una "situación permanente de miedo y de terror" en el hogar familiar, según las mismas fuentes, que han destacado el "detalle" con el que habría relatado cada episodio ante los magistrados.
El juzgado ha establecido ya un calendario con las fechas en las que se irán escuchando los distintos testigos propuestos por las partes. Este programa de comparecencias se ha iniciado este jueves con las declaraciones de Rivas y de su hijo mayor, y continuará en el mes de marzo, de acuerdo con la información facilitada a Europa Press.
El equipo jurídico de Juana Rivas mantiene la confianza en que "se demuestren los gravísimos hechos que constan en el escrito de imputación de la Fiscalía italiana" dentro de este procedimiento, en el que se recogen presuntos insultos y agresiones dirigidos a los hijos.
Este proceso penal en Italia es independiente del que instruye el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada contra Juana Rivas por una presunta sustracción de menores, raíz de la denuncia presentada por su expareja después de que el hijo pequeño no regresara a Italia en el plazo fijado por la justicia italiana tras pasar las vacaciones de Navidad con la madre en España.
El menor no volvió a Italia hasta el pasado 25 de julio, tras un intenso cruce de actuaciones judiciales entre ambas partes. Rivas compareció por estos hechos el 30 de octubre y, por ahora, el juzgado no se ha pronunciado sobre la petición de archivo formulada por su defensa.
La madre de Maracena ya había sido condenada anteriormente por sustracción de menores, después de que en 2016 se llevase a sus dos hijos desde Italia sin el consentimiento del padre, alegando que escapaba de una situación de malos tratos. Posteriormente, en el verano de 2017, permaneció un mes en paradero desconocido junto a los niños.
El Tribunal Supremo redujo la pena inicialmente impuesta de cinco a dos años y medio de prisión, y el Gobierno le concedió en 2021 un indulto parcial condicionado a que no volviera a cometer el mismo delito en un plazo de cuatro años. Este periodo se cuenta desde la publicación del real decreto en el BOE, fechada el 17 de noviembre de 2021, por lo que una eventual nueva condena podría poner en riesgo esa medida de gracia.