El juez concede la libertad condicional a Pablo Crespo, número 'dos' de la Gürtel, tras más de 12 años en prisión

El ex número dos de la trama Gürtel sale de prisión tras más de doce años con el aval judicial por su bajo riesgo de reincidencia y su proceso de reinserción

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Archivo - El empresario y expolítico del Partido Popular, Pablo Crespo | Europa Press

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El que fuera número dos de la trama caso Gürtel, Pablo Crespo, ha obtenido la libertad condicional tras cumplir más de doce años en prisión en una decisión avalada por el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, que ha valorado el cumplimiento de dos terceras partes de la condena, el escaso riesgo de reincidencia y una evolución penitenciaria positiva tras varios años en régimen de semilibertad

Una decisión basada en la reinserción

El auto judicial subraya la conducta normalizada durante la condena, su participación en programas de reinserción y el hecho de que haya comenzado a hacer frente a la responsabilidad civil, a lo que se suma su situación laboral y el respaldo familiar como elementos que favorecen su reintegración en la sociedad

Condiciones hasta 2031

La libertad condicional no implica una exoneración total ya que Crespo deberá cumplir una serie de obligaciones hasta 2031, fecha en la que se extingue su pena, entre ellas fijar un domicilio y comunicar cualquier cambio, mantener su actividad laboral y continuar abonando las responsabilidades civiles, todo ello bajo la supervisión de los servicios sociales penitenciarios

La decisión cuenta con el visto bueno de la Fiscalía, lo que hace poco probable que sea recurrida, y con su salida, tras la excarcelación previa de Luis Bárcenas, solo queda en prisión uno de los principales cabecillas de la trama, Francisco Correa, actualmente en régimen de semilibertad

Crespo fue condenado a penas que superaban los 70 años de cárcel por su implicación en una de las mayores redes de corrupción política en España, aunque la legislación fija un máximo de cumplimiento efectivo que en su caso se situó en 18 años, por lo que su salida marca un nuevo capítulo en el cierre progresivo de las consecuencias penitenciarias del caso Gürtel.