El artista Julio Iglesias ha interpuesto una demanda contra la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, a raíz de las manifestaciones en las que le atribuía someter a sus empleadas a “abusos sexuales” y mantenerlas en una “situación de esclavitud”. El escrito advierte de que, si la dirigente política no retira esas palabras, el cantante presentará una querella en su contra.
Según el documento al que ha tenido acceso Europa Press, el abogado de Iglesias, José Antonio Choclán, requiere a la líder de Sumar que “rectificar públicamente” el mensaje que difundió en su perfil de la red social Bluesky. Además, reclama que la vicepresidenta indemnice a su representado “en la cantidad que se establezca en función del grave daño social producido” por su “comportamiento injurioso y calumnioso”.
Díaz publicó el pasado 13 de enero una información periodística cuyo titular era “Extrabajadoras de las mansiones de Julio Iglesias acusan al cantante de agresiones sexuales”. Junto a la noticia escribió: “Escalofriantes testimonios (...) Abusos sexuales y una situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente”.
La defensa de Iglesias subraya que, al día siguiente, la vicepresidenta fue entrevistada en un programa de televisión donde se abordaba la denuncia presentada por varias extrabajadoras del cantante, que finalmente no fue admitida al entender la Fiscalía que carecía de competencia para investigarla.
Archivo de la Fiscalía y críticas a las declaraciones de Díaz
El escrito recuerda que fue el pasado mes de enero cuando el Ministerio Fiscal acordó el archivo de las diligencias, destacando la “falta de jurisdicción de los tribunales españoles y por lo tanto la falta de competencia de la Fiscalía de la Audiencia Nacional para conocer de la investigación preprocesal de los hechos denunciados”.
En esa misma línea, el documento recoge que Díaz afirmó que las trabajadoras “estaban en una posición de inferioridad extrema, extrema en tanto que seres humanos, extrema en tanto que trabajadoras de Julio Iglesias”. También señaló que “La investigación que estamos conociendo estos días da terror, da pánico, se concentran todas las vulneraciones de los derechos humanos en mujeres”.
La representación legal del cantante sostiene que “la demandada, alto cargo público del Estado, emitió a la opinión pública primero a través de una red social y, después, a través de un medio de televisión claros prejuicios de culpabilidad contra Iglesias, tales como que en su casa se cometían abusos sexuales, los trabajadores se encontraban en régimen de esclavitud y se vulneraban sistemáticamente los derechos fundamentales”.
El objetivo de Iglesias, según se detalla en la demanda, es que Díaz “se avenga a reconocer el carácter gravemente injurioso y calumnioso de las manifestaciones, que se ha producido un indebido juicio paralelo procedente de una autoridad pública extrajudicial, profiriendo afirmaciones injuriosas y calumniosas, que han lesionado el honor y la imagen y la reputación social” del artista.