La Abogacía de la Generalitat Valenciana comunicó a Ricardo García, entonces subsecretario de la Conselleria de Justicia e Interior, en la tarde de la devastadora dana del 29 de octubre de 2024, que la legislación vigente permitía acordar un confinamiento de la población “para salvar el mayor número de vidas posibles” y que no era preciso emitir ningún informe por escrito.
Así lo ha manifestado este martes, en calidad de testigo, uno de los abogados de la Generalitat ante la jueza que instruye la causa sobre la dana, que causó 230 fallecidos en la provincia de Valencia. En esta investigación figuran como imputados la exconsellera de Justicia Salomé Pradas y su antiguo número dos, Emilio Argüeso.
El letrado ha acudido al juzgado para detallar las consultas que se realizaron a la Abogacía durante la tarde de la riada por parte de Pradas y de otros cargos de su conselleria, centradas en la posibilidad de ordenar un confinamiento de la ciudadanía ante la situación de la presa de Forata.
Según ha relatado, al final de la tarde de la dana, pasada ya las 20.00 horas, mantuvo una conversación telefónica con Ricardo García, quien le pidió que analizara la opción de decretar un confinamiento. No ha podido precisar el momento exacto, aunque ha indicado que sobre las 20.45 horas llamó a su directora general, por lo que calcula que la conversación con García se produjo unos minutos antes.
En esa llamada, le expuso que la normativa de emergencias, tanto estatal como autonómica, contemplaba la posibilidad de imponer confinamientos o evacuaciones forzosas, de forma análoga a lo que sucede en grandes incendios. Le recordó que la protección de la vida humana, como bien jurídico superior, prevalece sobre cualquier otro derecho, extremo que le trasladó en torno a las 20.45 horas. Ha puntualizado que esta valoración se hizo de forma verbal y que no llegó a redactar ningún informe.
Al ser preguntado por qué motivo García le solicitó que valorara el confinamiento si él no se encontraba en el Cecopi, el testigo ha señalado que interpretó que se estaba anticipando a una posible consulta formal. Ha afirmado que desconoce cómo obtuvo García la información relativa a los confinamientos.
En su declaración ha añadido que García no le especificó quién había formulado la duda inicial y ha negado haber mantenido conversación alguna con José Manuel Cuenca, jefe de gabinete de Carlos Mazón, expresidente de la Generalitat Valenciana.
El propio Cuenca envió esa tarde de la dana un mensaje a Pradas en el que le decía “Salo, de confinar nada”. Preguntado el testigo sobre si ese mensaje podía apoyarse en algún criterio de la Abogacía, ha respondido que no le constaba ninguna consulta en ese sentido.