La Audiencia de Madrid se inhibe y no juzgará a siete acusados por protestas contra las restricciones Covid

La Audiencia de Madrid se inhibe del juicio a siete acusados por disturbios en una protesta contra las restricciones Covid y envía el caso a lo Penal.

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Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press

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La Audiencia Provincial de Madrid ha decidido apartarse del juicio señalado para este miércoles contra siete personas acusadas por su supuesta implicación en los disturbios ocurridos la madrugada del 1 de noviembre de 2020 en el centro de la capital, en el marco de una protesta contra las limitaciones impuestas por la pandemia.

Al entender que se trata de un delito de desórdenes públicos castigado con penas de hasta dos años de prisión, la Sala ha optado por suspender la vista oral y remitir el procedimiento al registro de los juzgados de lo Penal de Madrid, al considerar que son estos órganos los competentes para enjuiciar los hechos.

El Ministerio Fiscal sostiene que lo sucedido encaja en un delito de desórdenes públicos y en otro de atentado a agente de la autoridad. En consecuencia, reclama para cada uno de los procesados penas que ascienden a dos años y seis meses de cárcel.

De acuerdo con el relato de la Fiscalía, los incidentes se originaron tras una convocatoria difundida por redes sociales en los alrededores de la Puerta del Sol, que no fue comunicada con antelación a la Delegación del Gobierno. A esa concentración acudió un nutrido grupo de personas, entre las que se encontraban los siete acusados.

Según el Ministerio Público, durante el desarrollo de la protesta los investigados, junto con otros participantes no identificados, trataron de romper los cordones policiales desplegados para preservar la seguridad, lanzando piedras y otros objetos peligrosos contra la Comisaría de Distrito Centro.

Después, el grupo se desplazó por diferentes calles del centro en dirección al Congreso de los Diputados, arrojando objetos contra los agentes en puntos como el Paseo del Prado.

La respuesta policial incluyó el empleo de material antidisturbios con el objetivo de dispersar a los congregados. Los acusados fueron finalmente interceptados en distintos lugares, entre ellos las inmediaciones de la Plaza de Cibeles, donde fueron detenidos por los agentes.

En su escrito de acusación, el Ministerio Público afirma que los implicados adoptaron una actitud “agresiva y desafiante” frente a los efectivos policiales, generando una alteración del orden público en una de las zonas más concurridas de Madrid durante una noche condicionada por las restricciones sanitarias vigentes en plena pandemia.