La Audiencia de Navarra impone 12 años de cárcel a un joven por violar y robar a una mujer en Pamplona

Un joven marroquí es condenado a 12 años de cárcel por violar y robar a una mujer en Pamplona, con expulsión de España y fuerte indemnización.

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Fachada del Palacio de Justicia de Pamplona. Eduardo Sanz - Europa Press

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La Sección Primera de la Audiencia de Navarra ha dictado una pena total de 12 años de prisión para un acusado que, en diciembre de 2023, agredió sexualmente y robó a una mujer en Pamplona.

El condenado, de origen marroquí y 23 años en la actualidad, será expulsado de España una vez haya cumplido la mitad de la condena y tendrá prohibido regresar durante 10 años, según ha detallado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN).

Asimismo, el tribunal le prohíbe cualquier tipo de contacto con la víctima y le impide aproximarse a menos de 200 metros durante 15 años. Tras salir de prisión, deberá someterse a una medida de libertad vigilada durante otros 10 años. En concepto de responsabilidad civil, deberá abonar a la mujer 60.000 euros por el daño moral ocasionado.

En la resolución, que puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, la Audiencia fija 9 años de prisión por un delito de agresión sexual y otros 3 años por un delito de robo con violencia.

Los hechos ocurrieron de madrugada, en diciembre de 2023, en las inmediaciones del Archivo General de Navarra, en el Casco Viejo de Pamplona, cuando la mujer regresaba de una celebración.

Al cruzarse con ella, el acusado, que llevaba puesta una gorra beige, se dirigió hacia la víctima y se situó a unos dos metros. Cuando la mujer se sentó en un murete, él se lanzó sobre ella con fuerza y la empujó, de forma que ambos cayeron a una zona ajardinada, donde, “con gran violencia” y tras golpearla, la violó. La mujer trató de defenderse y llegó a morderle en la mano y a golpearle en la boca.

Tras unos diez minutos, el hombre abandonó el lugar después de sustraer del bolso de la víctima su teléfono móvil, un iPhone 11 valorado en 748,33 euros, y 70 euros en efectivo. No obstante, regresó unos cuatro minutos después, se inclinó para recoger más objetos del suelo y del bolso, y volvió a marcharse.

En la zona ajardinada, entre otras prendas y efectos personales, agentes de la Policía Municipal de Pamplona localizaron la gorra que portaba el acusado.

La víctima sufrió lesiones físicas y, además, padece ataques de ansiedad. De acuerdo con la sentencia, tiene miedo a salir sola a la calle y sufre pesadillas nocturnas que continúan en la actualidad.

En el juicio, celebrado los días 25 y 26 de febrero, la fiscalía interesó 8 años y 11 meses de prisión por el delito de agresión sexual y 3 años por el delito de robo con violencia. La acusación particular, por su parte, reclamó 9 años por la agresión sexual y 3 por el robo.

“CONTUNDENCIA DE LA PRUEBA PRACTICADA”

Durante la vista oral, el procesado admitió el robo, pero negó haber cometido la violación. Por ello, su defensa solicitó únicamente 2 años de prisión por el robo, con la aplicación de la atenuante de dilaciones indebidas, y su absolución por el delito de agresión sexual.

La Sección Primera de la Audiencia resalta que “este reconocimiento tardío” del robo se produjo “ante la contundencia de la prueba practicada a lo largo del juicio”.

Los magistrados subrayan que la identificación del autor se logró gracias a una actuación “diligente y rápida” de la Policía Municipal.

Además, la prueba de ADN realizada sobre la gorra recogida en el lugar de los hechos y las grabaciones de las cámaras de seguridad confirmaron la identidad del acusado.

En relación con la violación, la defensa alegó que el análisis de ADN había resultado negativo. Frente a ello, la Audiencia se apoya en la pericial médica, “que objetivó las lesiones vaginales que presentaba la denunciante, y que el médico forense señaló sin ningún género de dudas que son compatibles con el relato de penetración”.

Para el tribunal, las lesiones defensivas que la víctima causó al acusado antes del robo, y que este reconoció durante el juicio, “solo pueden ser explicadas por razón de la violación perpetrada”.

La Audiencia descarta la existencia de dilaciones indebidas y acaba imponiendo al acusado la pena más alta solicitada, la interesada por la acusación particular.