La Audiencia de Ourense mantiene la orden de alejamiento a un hombre por insultos homófobos y amenazas a una pareja

La Audiencia de Ourense ratifica la orden de alejamiento a un hombre por reiterados insultos homófobos y amenazas a una pareja en Cenlle.

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Audiencia Provincial de Ourense EUROPA PRESS

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La Audiencia Provincial de Ourense ha confirmado la medida de prohibición de acercarse a menos de 200 metros y de comunicarse con una pareja de Cenlle (Ourense) impuesta a un hombre acusado de lanzar insultos homófobos y amenazas contra ellos.

El tribunal provincial rechaza el recurso formulado por la defensa del investigado al no apreciar un criterio “erróneo o irracional” en la resolución dictada por la magistrada del Juzgado de la Plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ribadavia. La Sala destaca que se denunciaron “insultos homófobos y amenazas de muerte”, que “lejos de ser puntuales se reiteran desde principios del año 2025 aumentando progresivamente”.

La representación procesal del acusado había sostenido que no existían indicios suficientes de delito, al “contando únicamente con las versiones contradictorias de los intervinientes” y “sin testigos presenciales o grabaciones” que respalden el relato de los denunciantes. También calificaba de “desproporcionada” la medida cautelar, alegando que las supuestas amenazas “no son graves” y que “no ha existido en ningún momento riesgo real para los denunciantes”.

Los hechos que investiga el tribunal

El auto de la Audiencia detalla que, el 3 de septiembre de 2025, sobre las 20.30 horas, uno de los querellantes se asomó a la ventana de su domicilio y recriminó al acusado que estuviera orinando en una fuente pública cercana.

Tras la llamada de atención, el procesado se sentó en un banco frente a la vivienda y comenzó a proferir insultos contra la víctima, además de causar daños en varias macetas de su propiedad y llegar a orinar en la puerta de la casa.

En ese momento, la pareja del primero, que estaba en la cocina viendo la televisión, abrió la puerta de la vivienda al escuchar el ruido, momento en el que el investigado pasó a insultarlo, amenazarlo y seguir ocasionando destrozos en parte de sus bienes.

Ante esta situación, uno de los denunciantes avisó a la Guardia Civil y relató que expresiones como “maricones de mierda”, así como amenazas de muerte, entre ellas que el denunciado “iba a quemar su casa con ellos dentro”, se venían produciendo “a principios de año sin motivo aparente”, salvo por la “condición homosexual de los denunciantes”, y que esta dinámica “había ido empeorando con el tiempo”.