La Audiencia Provincial de Madrid tiene previsto disolver este jueves el tribunal del jurado que enjuicia a dos conductores por el 'pique' mortal de la M-30 del 25 de julio de 2021, después de que uno de los acusados se encuentre en paradero desconocido y pese sobre él una orden de busca y captura desde hace más de una semana.
Según el relato de la causa, sobre las 11.30 horas ambos procesados habrían iniciado una carrera ilegal por los túneles de la M-30. Durante el recorrido, uno de los coches terminó impactando contra otro vehículo ajeno a la disputa, cuyo conductor murió horas más tarde en el Hospital 12 de Octubre de Madrid.
La Fiscalía mantiene su petición de quince años de prisión para cada uno de los acusados por un delito de homicidio y otro de conducción temeraria. Por su parte, la defensa del procesado fugado sostenía la concurrencia de una atenuante de miedo insuperable, al entender que su cliente estaba siendo perseguido por el otro conductor y que no tuvo posibilidad de abandonar la vía por ninguna de las salidas de los túneles.
La vista oral quedó suspendida la semana pasada tras dictarse la orden de búsqueda y captura sobre este acusado. La presidenta del tribunal requirió la intervención de la Guardia Civil para que acudiera a su domicilio, donde no fue localizado.
La fase de prueba testifical y pericial concluyó el pasado 14 de abril. Para el día siguiente estaban fijadas las declaraciones de los dos procesados ante el jurado y el tribunal, pero uno de ellos no compareció, lo que desencadenó la actual situación procesal.
En una posterior comparecencia, las partes personadas y el Ministerio Fiscal se mostraron conformes con suspender el juicio hasta que el acusado pudiera ser hallado, o bien con la opción de disolver el jurado si continuaba ausente, escenario que finalmente se ha materializado.
Entre los elementos probatorios más relevantes figuraban las grabaciones de las cámaras de seguridad de la M-30, que recogieron velocidades de hasta 176 km/h en un tramo limitado a 70 km/h.
No obstante, las defensas cuestionaron en sus informes iniciales la fiabilidad de dichas mediciones, al argumentar que se habían obtenido a partir de las imágenes de las cámaras de la M-30 y no mediante radares homologados.