La Balística no descarta que Bori disparara a sus agresores antes de ser ejecutado en la discoteca de Alcorcón

La balística apunta a una única pistola y no descarta que Bori disparara en el altercado previo antes de ser ejecutado a tiros en Alcorcón.

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Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press

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La pericial de los informes de Balística de la Policía Nacional en el juicio por el asesinato de un joven de 19 años en una discoteca de Alcorcón mantiene abierta la posibilidad de que la víctima efectuara un disparo contra sus agresores durante el altercado previo, después de haberse detectado restos de pólvora en sus manos, una tesis que las defensas sostienen como detonante de la posterior ejecución del chico.

La vista oral contra los tres acusados del crimen se ha reanudado este viernes con la exposición de los informes de Balística, considerados esenciales en la investigación para relacionar de forma científica un arma de fuego concreta con los indicios recogidos en el lugar de los hechos y en el cuerpo del fallecido.

Bori recibió dos impactos de bala a la salida del local, uno por la espalda y otro en la cabeza a escasa distancia. Durante la celebración del juicio se ha revelado que el joven actuó como “escudo humano” para impedir que los disparos alcanzaran a un amigo que le acompañaba.

Un perito ha explicado que los restos de residuos de disparo hallados pueden ser compatibles tanto con que la víctima hubiera disparado con anterioridad como con que los propios tiros que acabaron con su vida depositaran partículas en su cuerpo.

El especialista ha precisado que es frecuente que la persona que recibe un disparo presente restos de pólvora en distintas zonas del cuerpo, incluidas las manos, sobre todo si ha tocado el área afectada. En este supuesto, los resultados encajan con que la víctima hubiera manipulado o se hubiera llevado las manos a la herida en la cabeza tras el impacto.

No obstante, la pericial de balística de la Policía Nacional no excluye que el joven efectuara un disparo contra sus atacantes en el enfrentamiento previo.

ANÁLISIS DE VAINAS

Paralelamente, el estudio de las vainas y proyectiles recogidos en la escena del crimen ha determinado que todos los disparos procedían de una única pistola semiautomática de calibre nueve milímetros. Los agentes especialistas han expuesto el contenido del informe elaborado a partir del examen de los vestigios obtenidos en la inspección ocular del lugar.

Los peritos revisaron siete vainas percutidas y tres proyectiles deformados por el impacto. Según detallaron, cada arma de fuego imprime unas marcas singulares sobre el casquillo al disparar, especialmente en la zona donde el percutor incide sobre la vaina, generando un cráter característico.

Estas señales, contrastadas mediante microscopía forense, actúan como una “huella identificativa” del arma. Los especialistas compararon entre sí todas las vainas intervenidas y analizaron también las balas, buscando coincidencias en las marcas de percusión y en las lesiones producidas durante el disparo.

El propósito era aclarar si los tiros procedían de una sola pistola o si habían intervenido varias armas. La conclusión fue que todos los indicios comparten las mismas características microscópicas, por lo que fueron realizados con una única pistola semiautomática de calibre 9 milímetros.

El dictamen, elaborado por dos agentes responsables de la balística identificativa, enlaza científicamente el arma utilizada con los restos localizados en el escenario del crimen y en la víctima, reforzando la reconstrucción de los hechos que se juzgan.

La Fiscalía reclama penas de hasta 55 años de prisión para los acusados por un delito de asesinato consumado y dos delitos de asesinato en grado de tentativa. Además, a uno de ellos se le imputa también un delito de tenencia ilícita de armas.

Las defensas de dos de los procesados piden la absolución, mientras que el letrado del presunto autor material del disparo mortal solicita siete años de cárcel por un delito de homicidio, con las atenuantes de alcoholismo y drogadicción.

HECHOS JUZGADOS

De acuerdo con el escrito del fiscal, los hechos tuvieron lugar en la madrugada del 2 de octubre de 2022, cuando los procesados acudieron a la discoteca Diverso, situada en la calle Polvoranca. A la salida del local, en torno a las 5.30 horas, se originó una pelea multitudinaria en la que resultaron heridos varios jóvenes, entre ellos uno de los ahora acusados y el fallecido, K. J. Z. F., conocido como Bori.

Tras dispersarse los implicados en la reyerta, los tres acusados, presuntamente actuando de común acuerdo, habrían decidido localizar a dos de los participantes en la pelea con la intención de acabar con sus vidas. Para ello, se desplazaron en un vehículo hasta las proximidades del domicilio de uno de ellos, en la zona de Torres Bellas.

Sobre las 5:45 horas, al encontrar a las víctimas caminando por la calle Sierra de la Estrella, los acusados se bajaron del coche portando, al menos uno de ellos, un arma de fuego y profiriendo gritos de “tírale” y “mátalo”.

Al darse cuenta del peligro, los jóvenes intentaron escapar, pero fueron perseguidos y tiroteados por la espalda, recibiendo al menos siete disparos. Uno de los proyectiles impactó en el hombro de Bori, haciendo que se desplomara en el suelo.