Un médico forense que ha estudiado los informes de las autopsias y el contexto de la muerte de la bebé arrojada a un contenedor en Porto Cristo en noviembre de 2023 ha determinado que el feto llegó a nacer con vida, aunque con una expectativa de supervivencia de "pocos minutos".
En su declaración durante la vista con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Baleares contra la madre, su cuñado y la hermana de ésta, el especialista ha señalado que "Nació vivo, pero con expectativa de vida de muy pocos minutos. La única posibilidad de viabilidad era que el parto se hubiera desarrollado en un hospital como Son Espases".
El doctor ha añadido que, en el momento del parto, "el feto estaba vivo, pero estaba sufriendo" debido a que la placenta no cumplía correctamente su función y no estaba oxigenando de forma adecuada.