Patricia Uriz, expareja de Koldo García, declaró este martes en la Audiencia Nacional que el PSOE abonaba siempre en efectivo los gastos que el exasesor ministerial adelantaba, mientras que en el Ministerio de Transportes lo normal era que esos importes se reintegrasen por transferencia bancaria.
Según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press, así lo expuso ante el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 2, Ismael Moreno, en su comparecencia como investigada dentro de la causa.
Uriz precisó que, a diferencia de Transportes, donde el pago se realizaba por lo general mediante transferencia aunque en alguna ocasión también en metálico, en el caso del PSOE el reembolso a Koldo se hacía siempre con dinero en efectivo.
Respecto al tipo de billetes utilizados por el partido, relató que eran de diversas cuantías y añadió, respondiendo únicamente a las preguntas de su abogada, que alguna vez vio algún billete de 500, si bien puntualizó que no era lo habitual.
Asimismo, reconoció que en alguna ocasión acudió a la sede federal del PSOE en la madrileña calle Ferraz para recoger dinero correspondiente a liquidaciones, tanto en nombre de Koldo como del exministro de Transportes José Luis Ábalos.
El nombre de Uriz figura en el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre los pagos en efectivo efectuados por el PSOE para devolver gastos adelantados, entre otros, por el exministro.
Los investigadores indicaron en dicho informe que, a partir de las conversaciones entre el exasesor de Ábalos y su entonces pareja, se “ha corroborado que parte de estas liquidaciones se entregaron en efectivo mediante sobres recogidos en la sede del PSOE”.
Los gastos y “folios” de Ábalos
De acuerdo con las mismas fuentes, la expareja de Koldo manifestó que no se reconoce en los mensajes analizados por los investigadores del 'caso Koldo' en los que se la sitúa aludiendo a los billetes de 500 como “chistorras”. Sostuvo que esa no es su manera de expresarse por escrito.
Uriz defendió que su patrimonio está respaldado por sus ingresos, detallando operaciones de compraventa de varios inmuebles para subrayar que no existe un aumento patrimonial injustificado.
Admitió que en alguna ocasión coincidieron con el presunto conseguidor de la trama, Víctor de Aldama, aunque quiso dejar claro que no mantuvo trato con él y negó tajantemente que recibieran del empresario 10.000 euros mensuales.
En relación con el dinero que la pareja adelantaba a Ábalos, indicó que no le sorprendía y que se limitaba a hacer lo que le pedían, añadiendo que el exministro no quería que su esposa conociera determinados gastos.
Relató también que Koldo sufragaba cenas o comidas de cargos del partido porque, según decía, a las parejas de estos no les gustaría saber dónde habían estado, y que posteriormente esos importes se le devolvían en efectivo.
Al ser preguntada por la expresión “folios” que la UCO vinculó a dinero, Uriz replicó que Ábalos los pedía literalmente porque tenía la costumbre de imprimir todo lo que se publicaba sobre él.
Los 13.000 euros de Uriz en una caja fuerte
La expareja de Koldo explicó que, en Madrid, residían en la vivienda en la que había vivido previamente Ábalos antes de ser ministro, por la que abonaban un alquiler mensual que, habitualmente, ingresaban en cuenta en efectivo, según las mismas fuentes.
Tras el cese del entonces titular de Transportes, relató que se trasladaron a otra casa donde había una caja fuerte en la que el exasesor ministerial guardaba sus armas y efectivo. De ese dinero, señaló que unos 13.000 euros eran exclusivamente suyos y procedían de su madre para atender los cuidados de su hija.
Apuntó igualmente que en esa caja también se guardaba dinero procedente de alquileres o destinado a gastos como la compra de electrodomésticos, al tener varias viviendas arrendadas.
Subrayó que reservaba una parte de sus ahorros sin comunicárselo a Koldo porque él solía prestar dinero cuando se lo pedían y ella temía que ese capital pudiera acabar prestándolo.
Según las mismas fuentes, Uriz indicó que sus ingresos entre 2018 y 2021 procedían de esos alquileres y de su puesto como miembro del gabinete de Ábalos en Transportes.
En junio pasado, el juez instructor de la Audiencia Nacional decidió no archivar la investigación sobre Uriz al apreciar “indicios racionales” de un posible delito de blanqueo de capitales.