Los familiares de Diego Bello, el joven coruñés fallecido en Filipinas en 2020 y por cuya muerte están siendo juzgados tres agentes de policía, han mantenido en los últimos días varias reuniones con distintas autoridades antes de la declaración prevista para este viernes, día 16, en el juicio que se celebra en el país asiático. Será, en concreto, la madre de Diego quien comparezca como testigo.
En un comunicado, la plataforma Justicia para Diego detalló a Europa Press que, recientemente, se han celebrado diversas reuniones de trabajo con diferentes organismos, en las que han participado el abogado Guillermo Mosquera y el cónsul de España en Filipinas, Ignacio Sánchez Taboada.
Entre estos contactos se incluyen encuentros con el equipo jurídico que dirige la acusación, con un representante de la Embajada de España en Filipinas y con el embajador de la Unión Europea en Filipinas, Massimo Santoro.
Además, la familia mantuvo una reunión con el NBI y con su director, “y con los agentes responsables del informe que desmonta, punto por punto, la versión ofrecida por los policías implicados en la muerte de Diego”. También fueron recibidos por un secretario de la Oficina del Ombudsman (Defensor del Pueblo), ante quien expusieron “las preocupaciones e incertidumbres” que aún rodean el procedimiento.
“BUSCAR JUSTICIA”
“Todo este trabajo está encaminado a un único objetivo: seguir buscando justicia”. “Seis años después de la injusta muerte de Diego Bello, se continuará hasta que se haga justicia y se limpie su nombre”, remarcan desde la plataforma, en referencia a la agenda de reuniones mantenidas por los padres, el hermano y otros allegados desplazados a Filipinas.
La declaración de la madre de Diego Bello está fijada para las 08.30 horas del viernes en Filipinas, lo que equivale a las 01.00 horas en España. En este proceso penal se sienta en el banquillo a tres policías, acusados de asesinato y de suplantación de pruebas en relación con el fallecimiento del joven en enero de 2020, en la isla filipina de Siargao.
En junio de 2025, el Tribunal de Primera Instancia Regional de la República de Filipinas rechazó la petición de libertad bajo fianza formulada por los tres agentes acusados de la muerte del coruñés.
Investigación del caso
Según las conclusiones de la investigación oficial, no existió el tiroteo cruzado con el joven que los policías sostuvieron en un primer momento. El informe forense establece, además, que Bello recibió los disparos cuando ya estaba tendido en el suelo.
La propia Comisión de Derechos Humanos de Filipinas desestimó los argumentos presentados por los agentes, que defendían que la muerte se produjo en el marco de una operación antidroga.
Estas conclusiones se enmarcan en un trabajo conjunto con la Oficina Nacional de Investigación (NBI) filipina, donde se aprecia una “violación” de los protocolos operativos y se descartan las versiones de los policías sobre cómo se produjo el fallecimiento del joven coruñés.