La familia de Esther López, la joven de Traspinedo (Valladolid) cuya desaparición y fallecimiento el 12 de enero de 2022 será enjuiciado por un jurado popular con Óscar S.M como acusado, permanece a la “expectativa” de los resultados de las posibles evidencias que la Guardia Civil pueda encontrar en una estancia localizada en el antiguo chalé del único investigado en esta localidad vallisoletana.
Así lo ha explicado a Europa Press el abogado de la familia, Guillermo Ruiz Blay, que ejerce la acusación particular y que ha optado por la prudencia al valorar el último “hito” del procedimiento, en alusión a esa especie de dependencia o habitáculo descubierto por los actuales propietarios del inmueble y puesto en conocimiento del Instituto Armado.
“Para nosotros, como parte acusadora, supone incertidumbre plena hasta que la Benemérita realice el registro y la investigación oportuna”, ha señalado el letrado sobre las posibles pruebas o restos que pudieran recabarse en ese espacio en el que se baraja que hubiera podido permanecer oculto el cuerpo sin vida de Esther.
El representante legal de la familia ha añadido que, desde la óptica procesal, los allegados de la víctima no promoverán ninguna actuación por iniciativa propia y aguardarán a lo que determinen tanto el Juzgado de Instrucción como la Guardia Civil.
“Desconocemos aún el alcance de este hito, pero no es poca cosa porque puede responder a algunas de las incógnitas aún pendientes”, ha remarcado Ruiz Blay, quien considera que si la Guardia Civil hallara algún elemento de relevancia, no sería preciso devolver la causa a la fase de instrucción, sino que bastaría con incorporar las nuevas pruebas al procedimiento antes del juicio mediante el correspondiente informe pericial.
En cambio, la defensa del único investigado y antiguo propietario del chalé de Traspinedo ha restado trascendencia al descubrimiento, al entender que no aporta nada novedoso, puesto que se trataría de “una bodega de la casa que sufría continuas inundaciones y que el padre de Óscar decidió cerrar hace unos años”.
Malestar de la defensa por el uso del término “zulo”
La letrada defensora ha expresado su malestar por algunas informaciones que emplean la palabra “zulo”, algo que, como ha criticado, “supone una forma de condicionar a la opinión pública”.
En cualquier caso, corresponderá ahora a la Fiscalía fijar el cauce a seguir, dado que se trata de la vivienda en la que residía Óscar S.M, pendiente aún de que se señale la fecha del juicio oral con jurado al que deberá enfrentarse después de que la jueza acordara la apertura de esta vista para que responda, entre otros, por un delito de asesinato, previsto en el artículo 139.1.1 del Código Penal, y con carácter subsidiario por un delito de homicidio del artículo 139 del mismo texto legal.
Para ese juicio, la Fiscalía de Valladolid mantiene una solicitud de 18 años de prisión por el delito de asesinato de Esther López de la Rosa, cuyo cadáver apareció el 5 de febrero, 23 días después de su desaparición, en una cuneta de la carretera que conduce al municipio vallisoletano.
Las dos acusaciones particulares personadas en el proceso, una en representación de los padres de la víctima y otra en nombre de la hermana, sostienen igualmente que los hechos encajan en un delito de asesinato, entre otros ilícitos añadidos, y reclaman penas globales de 39 y 33 años de cárcel, respectivamente, para el único procesado, cuya defensa, por el contrario, pide el sobreseimiento de la causa por falta de pruebas.