La madre y el padre de Kerman Villate, el joven que perdió la vida el 23 de febrero del año pasado tras recibir un golpe de un portero de la sala Mítika de Vitoria-Gasteiz, han pedido al Parlamento Vasco que se implique en la vigilancia del cumplimiento de la normativa que regula al personal de seguridad en los locales de ocio nocturno y han exigido un juicio "completo" sobre lo ocurrido.
Arantza Beitia y Roberto Villate, progenitores de Kerman, han comparecido este miércoles ante la Comisión de Instituciones, Gobernanza Pública y Seguridad del Parlamento Vasco para explicar en qué punto se encuentra el procedimiento judicial por la muerte de su hijo y para solicitar el apoyo de la Cámara con el objetivo de impedir que hechos similares vuelvan a repetirse.
Ambos han insistido en que lo sucedido "no fue un accidente, ni la reacción protectora de un portero", sino "un crimen cruel". Han remarcado que las grabaciones de las cámaras de seguridad del exterior del local acreditan que el joven fue parado "de manera arbitraria" por uno de los porteros —el mismo que después le propinó el golpe tras el que falleció— cuando se disponía a acceder a la discoteca.
Según han explicado, en las imágenes se aprecia que, unos minutos más tarde, cuando Kerman ya estaba fuera de la sala Mítika, ese mismo portero se valió del paso de dos personas para utilizarlas "como pantallas humanas" y, en ese instante, "golpear a traición y de forma mortal" a Kerman.
Los padres del joven han asegurado que el agresor "utilizó toda su fuerza y técnica para darle un golpe perfecto, rompiéndole los dos pómulos". "Ha sido campeón de España en competiciones de fuerza y sigue trabajando la fuerza; ha realizado más agresiones, algunas de ellas en la misma sala Mítika y en más de una ocasión, con la ayuda de otro portero", han denunciado.
Discrepancias penales y recurso ante el Supremo
Durante su intervención, también han repasado la evolución del caso en los tribunales. En un inicio, el juez instructor calificó los hechos como delito de asesinato u homicidio doloso. Sin embargo, la Audiencia Provincial de Álava, acogiendo los argumentos de la defensa y de la Fiscalía, rebajó la calificación a homicidio imprudente.
La familia de Kerman ha impugnado esta decisión ante el Tribunal Supremo, con la intención de recuperar la calificación penal inicial atribuida al portero de la sala Mítika, que actualmente está en libertad tras abandonar la prisión preventiva una vez depositada la fianza correspondiente.
El padre y la madre de Kerman han mostrado su perplejidad por el hecho de que unos mismos hechos hayan sido interpretados "de forma radicalmente diferente por diferentes órganos judiciales".
Riesgos de la nueva calificación
Han alertado de que las consecuencias de la tipificación fijada por la Audiencia "podrían ser muy graves, ya que en la práctica se excluiría el debate de cuestiones tan importantes como la intencionalidad o el dolo, y se podría llegar a evitar el análisis completo de elementos como el ataque el ataque sopresivo o la alevosía".
También han criticado que esta nueva calificación "minimiza el elemento sorpresivo del ataque y sugiere una dinámica de provocación reacción que las imágenes desmienten de forma categórica". A su juicio, esta lectura "transforma a la víctima en parte activa del conflicto, cuando en realidad era completamente ajena de lo que estaba por suceder".
Por ello, consideran que la resolución de la Audiencia Provincial "vulnera un derecho constitucional básico, el derecho a la tutela judicial efectiva". "No cuestionamos la labor de los jueces, pero cuando una decisión judicial puede apartarse de un principio constitucional, está Cámara tiene el derecho de analizarlo, porque lo que está en juego son los derechos fundamentales", han manifestado.
Control sobre los porteros y papel de las instituciones
Los padres de Kerman han valorado el endurecimiento de la normativa sobre el personal de seguridad de las discotecas aprobado por el Gobierno Vasco tras la muerte de su hijo y han señalado que esta línea puede contribuir a "reforzar las inspecciones" y, con ello, la prevención de episodios similares.
Han remarcado que la Administración "tiene la facultad de establecer medidas flexibles como cierres temporales, suspensión de licencias, multas o la retención de bienes", lo que " podría permitir actuar con más seguridad".
Al mismo tiempo, han reiterado sus reproches al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz por su gestión del caso. Han vuelto a denunciar que el Gobierno municipal, pese a tener constancia de "múltiples actos violentos" y "infracciones" reiteradas de la normativa por parte del personal de seguridad del local, se ha limitado a "evitar responsabilidades".
En esta línea, han advertido de que "sin identificar y reconocer errores, y sin entender la actuación pública como una acción al servicio de los intereses de la ciudadanía, difícilmente podremos avanzar en esta materia o en cualquier otra".
Exigencia de supervisión y crítica a la normalización de la violencia
Aunque consideran "adecuadas" las medidas para endurecer la regulación, han avisado de que "si no hay una voluntad firme de llevarlas a cabo, sirven de poco". Han lamentado las "carencias" que, a su juicio, está mostrando en este ámbito el Gobierno municipal de Vitoria-Gasteiz, ante las que han expresado su "preocupación".
El padre y la madre de Kerman han reclamado que el Parlamento mantenga su tarea de "supervisión del cumplimiento efectivo" de la normativa. Han denunciado que "algo tan elemental como garantizar que las empresas y el personal que desarrollan su actividad cumplan los requisitos legales exigibles fue en el caso de Kerman simplemente ignorado", recordando que "hubo un incumplimiento generalizado y sistemático de todas las normas por parte de todos los agentes implicados".
Han enumerado "Planes de autoprotección incompletos, acreditaciones inexistentes, seguros insuficientes y una Administración local ausente que hoy en día todavía han asumido responsabilidad", y han censurado la "tolerancia con las agresiones" de los porteros del local y la "permisividad" con las empresas gestoras.
Igualmente, han pedido a la Cámara vasca que "vele por el adecuado desarrollo" del proceso judicial y que "reafirme el compromiso con la garantía de una justicia efectiva y proporcional".
En su comparecencia, han lamentado que desde determinadas instituciones y sectores sociales se tienda a ver las agresiones de porteros de discoteca como algo en cierto modo "normal" en un entorno en el que puede haber abuso de alcohol o comportamientos violentos por parte de algunos clientes.
Tras recalcar que las imágenes demuestran que este no era el caso de Kerman, se han preguntado si se vería "la misma normalidad" en una agresión de personal de seguridad en un cine contra alguien que simplemente acude a ver una película.
Han rechazado que se siga sosteniendo que Kerman falleció por desnucarse al caer tras el golpe del portero. "No. Kerman cayó al suelo, pero cayó ya inerte porque le mató el golpe [del portero], que le rompió el cráneo y le provocó una falta de aire; eso está en la autopsia", han recalcado. Aun así, han lamentado que "ha habido instituciones y personas interesadas en que el relato haya sido otro".