La hermana y el padre del joven que murió apuñalado cuando entró a robar marihuana en una finca de Inca han reclamado ante el jurado “que se haga justicia”. “Él nunca hubiera hecho lo que le han hecho, eso lo tengo muy claro”, ha afirmado la hermana durante su declaración.
Estas manifestaciones se han producido en la cuarta sesión del juicio con jurado, en el que se acusa al residente de la finca de un delito de homicidio y a los otros tres asaltantes de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa. Ambos familiares del fallecido han intervenido como testigos.
Interrogada por el fiscal, la hermana ha descrito el impacto que le causó la muerte de su hermano, destacando que “el tiempo se ha parado” y que “no hay un día” en el que no se “acuerde de cómo lo mataron”. “Solo le pido a la sala que ponga nombre y apellidos a lo que es esto”, ha añadido visiblemente afectada.
El padre del fallecido, que solicita una indemnización por los hechos, ha explicado que desde entonces vive con “una pena interior” que le está “consumiendo”. “Pido al jurado que se haga justicia”, ha insistido ante las partes.
La hermana ha descrito al fallecido como “una persona muy noble y muy generosa”. “Estaba enfermo, lo intentó muchísimo pero no podía”, ha relatado, precisando además que él le ocultaba que consumía drogas “para protegerla”.
En respuesta a las preguntas de la defensa de uno de los otros asaltantes, el que presuntamente intentó socorrer al herido, la mujer ha recalcado que “fue el único que ante la barbaridad que estaba viendo no se echó para atrás y lo sacó como pudo”. “No tengo vida para agradecérselo”, ha concluido.
“He hecho lo que hace tiempo que quería hacer”
En la sesión de este jueves también ha declarado el antiguo compañero de celda del fallecido, quien fue quien le habló de la plantación de marihuana al conocer al cuñado del acusado. Según ha relatado, el día de los hechos se encontraba en el coche con el cuñado y escuchó una llamada con la esposa del procesado en la que se comentaba lo sucedido. “Escuché lo que decía la hermana, que habían entrado a robar la marihuana y que había tenido un forcejeo y había apuñalado a Jaume”, ha explicado.
Preguntado si oyó que el supuesto autor dijera que había “hecho lo que hace mucho que quería hacer”, el testigo ha asegurado que escuchó esa frase durante la conversación telefónica con la hermana.
El testigo ha añadido que el cuñado le contó que “cuando saltaron ya solo había una planta, o casi nada, que se lo habían robado por la mañana y que volvieron a saltar y que había habido un forcejeo”, y que también le comentó “algo de que se había duchado”.
El cuñado del acusado, por su parte, ha indicado que la hermana lo llamó para avisarle de que “habían ido a robar a casa y que volviera”. En cuanto a la supuesta frase “he hecho lo que hace mucho que quería hacer”, ha defendido que el acusado “nunca ha tenido estos pensamientos”.
Además, ha señalado que aquella misma mañana vio a varias personas acceder a la finca. “Solté un grito y se fueron”, ha declarado, apuntando que “supone” que pretendían sustraer las plantas de marihuana.
Doce puñaladas y rastro de sangre
De acuerdo con el fiscal, el joven fallecido sufrió 12 cuchilladas, extremo confirmado en sala por el médico que lo atendió. El facultativo ha detallado que, a la llegada de la ambulancia, la víctima ya no presentaba pulso ni respiración y que tenía una herida de la que emanaba “abundante sangre”.
Los peritos que han intervenido en la vista han explicado que los restos de sangre localizados durante la inspección ocular indican que la pelea y las primeras puñaladas se habrían producido dentro de la finca y que, posteriormente, la víctima salió al exterior, donde el acusado lo siguió y volvió a apuñalarlo.
Según su informe, el fallecido presentaba dos heridas en el costado y otra en el antebrazo “bastante significativa” que “puede ocurrir cuando la persona se defiende”. Respecto a otras dos cuchilladas situadas en la parte posterior del cuerpo, han apuntado que la víctima debía de estar “saliendo o huyendo”.
Sobre el arma empleada, han indicado que en la vivienda se localizó un cuchillo “compatible” con las lesiones, aunque sin restos de sangre ni perfil genético alguno. “Esto hace pensar que el cuchillo fue lavado”, han señalado ante el tribunal.
Entre otras conclusiones, los peritos han sostenido que “no hay evidencias” de que los otros tres asaltantes llegaran a entrar en la finca y que únicamente uno de ellos “entró en contacto” con el fallecido.
Asimismo, han precisado que las lesiones que presentaba el presunto autor eran leves y que una de las heridas que tenía en la mano “podría habérsela hecho agrediendo”.