La Fiscalía de Salamanca ha expresado su rechazo a que se conceda el primer permiso penitenciario a Alfonso Basterra, condenado en septiembre de 2013 a 18 años de cárcel por el asesinato de su hija Asunta.
La postura contraria del Ministerio Público ya ha sido remitida a la Audiencia de Salamanca, que será la encargada de decidir si respalda el criterio fiscal o si finalmente autoriza la salida temporal del interno. Esta decisión llegará después de que, hace unos días, el juez de vigilancia penitenciaria se mostrase favorable a la solicitud presentada por la defensa de Basterra, frente al criterio desfavorable de la Junta de Tratamiento de la prisión de Topas, según ha explicado a Europa Press el fiscal jefe, Juan José Pereña.
En su argumentación, la Fiscalía subraya que la denegación del permiso por parte de la Junta de Tratamiento Penitenciario de Topas fue aprobada por ocho de sus miembros, frente a un único voto favorable a la concesión. Además, recuerda que cuando el auto del juez de vigilancia se aparta del criterio de este órgano, la Ley General Penitenciaria exige una motivación especialmente intensa, algo que, a juicio del Ministerio Público en Salamanca, no se ha cumplido en este supuesto.
Pereña añade como motivos de su oposición la especial gravedad del delito por el que Basterra fue sentenciado y el tiempo de condena que aún le resta por cumplir —las 3/4 partes se alcanzan en marzo de 2017 y el cumplimiento íntegro en septiembre de 2031—. Aunque la normativa no impide de forma absoluta conceder permisos ordinarios antes de esos hitos, el fiscal considera que dicho dato “sí constituye una indicación esencial de evolución”.
El criterio contrario de la Fiscalía salmantina se apoya igualmente en que el penado mantiene una “negación absoluta” de los hechos por los que fue condenado y una “falta de asunción de responsabilidades”, tal y como recoge el informe de la psicóloga del centro penitenciario.
Corresponderá ahora a la Audiencia Provincial de Salamanca resolver tanto el recurso formulado por la acusación pública como la solicitud de permiso planteada por Basterra, que fue condenado por la Audiencia Provincial de A Coruña a 18 años de prisión por el asesinato de su hija Asunta, de 12 años, en septiembre de 2013. El cuerpo de la menor apareció en una pista forestal del municipio de Teo, próximo a Santiago. Inicialmente ingresó en el centro penitenciario de Teixeiro (A Coruña), pero posteriormente pidió su traslado a la cárcel de Topas, en Salamanca, donde se encuentra interno desde febrero de 2025.
El traslado se llevó a cabo a instancias del propio Basterra, una vez obtuvo el visto bueno de la Junta de Tratamiento del centro de origen y la autorización de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, según han confirmado fuentes consultadas por Europa Press.
La misma pena recayó sobre la madre de la niña, Rosario Porto, quien se quitó la vida en la prisión de Brieva en noviembre de 2020. Ambas condenas fueron confirmadas primero por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia y, posteriormente, por el Tribunal Supremo.
La faceta literaria de Basterra
En paralelo a su situación penitenciaria, hace unas semanas se conoció la publicación de la primera novela de Basterra, titulada “Cito”, editada por Ediciones Vitruvio y dedicada a la menor.
La obra fue redactada por Basterra durante su estancia en la prisión de Teixeiro y narra “una historia de amor y desamor”, protagonizada por un médico de un pueblo de Castilla y León, ambientada en el medio rural de los años 40, “pero con una visión mágica”.
Según ha señalado la editorial, Basterra “continúa escribiendo una segunda parte, y dejando que la literatura le ayude en su día a día”.